Publicación de trabajos libres presentados

En el marco del XV Congreso Metropolitano de Psicología realizado los días 22, 23 y 24 de noviembre del 2018, en  la sede de la UMET, se presentaron y leyeron en las mesas de trabajos libres 19  trabajos seleccionados para su lectura por el Comité Evaluador  de Trabajos Libres del Congreso, cuyos integrantes coordinaron las 4 mesas.

Del conjunto de los trabajos  leídos  en el congreso, 18 autores han autorizado su publicación en las páginas de APBA, el restante trabajo leído ya  había sido comprometido  previamente por su autora, para su publicación  en otro medio.

Comité Evaluador Científico del Congreso:  Alicia M. Dellepiane, Jorge Nieto, Ximena Pardiñas y Sergio Piacentini.
Coordinadora del Comité Científico del  XV Congreso:Silvia Quevedo. Secretaria cientifica de Apba.

Autora: María Fernanda Portela Rodríguez

E-mail: mferportela@gmail.com

Institución: Dispositivo de Asistencia Integral para niños y niñas .Hospital Interzonal Esteves, Temperley.

Área Temática:Infancias y adolescencias arrasadas.

Abstract:

En este artículo se presenta el material clínico de Andy, de 4 años de edad, que frente al relato de la madre y un informe del colegio, el neurólogo lo diagnostica y le receta medicación en una dosis alta para su edad. Al poco tiempo, Andy inicia tratamiento psicológico y en su juego se puede percibir un pedido de ayuda, entonces se solicita interconsulta con la psiquiatra del equipo. Durante el proceso terapéutico salen a la luz hechos de violencia por parte de la pareja de la madre y rápidamente se realiza una entrevista con la Trabajadora social  quien orienta a la madre. Al mismo tiempo Andy logra recuperar su identidad y se reencuentra con su padre biológico.

En el material no se puede perder de vista que frente a las exigencias de los tiempos automatizados la forma de poner límites y contener a padres, escuelas y niños sobrepasados es a través de una pastilla. Es decir, la medicalización para tapar trastornos y crear “niños muñecos”, estáticos, inamovibles a ser controlados.

Por este motivo es necesario que los profesionales de la salud, formen parte de una red de apoyo que ayude a contener, alojar al niño como así también a su familia desde un trabajo interdisciplinario tomando en cuenta al niño en su diferencia y complejidad. Palabras Clave: Diagnóstico- Violencia- Medicalización – Juego- Red de apoyo

 

¿Y si hacemos un Muñeco?

Autora: María Fernanda Portela Rodríguez

 

Andy de 4 años de edad llega a la consulta derivado por el colegio, indicando conductas disrruptivas. Valeria, la madre, comenta que esperando la consulta psicológica, decide que lo vea un neurólogo. Este, tras su relato y un informe del colegio, le receta Risperidona 1mg.

Manifiesta que del padre se separó a meses del embarazo, tras un episodio violento, hizo la denuncia y hubo restricción perimetral. No lo volvieron a ver más, hasta que un día se lo cruzan y le dice: “Hola Andy, soy tu papá y este bebé es tu hermanito, tu mamá no deja que lo veas”. Siguen caminando y cuando Andy consulta, ella contesta“ese hombre se confundió, está mintiendo”. Al mes pregunta “¿Me vas a tirar a la basura como al otro bebé?”, ella helada, no dice nada y cambia de tema.

Valeria cuenta que actualmente está en pareja con Hernán con quien tiene un hijo llamado Brian. Andy está empezando a trabajar los apellidos en la escuela y él tiene el apellido materno,  mientras que su hermano el de Hernán. Refiere que por mucho tiempo llamo papá al abuelo, hasta que llego Hernán, ahora cree que él es su padre, nunca le dijeron la verdad.

Cuando veo a Andy, noto a un nene totalmente ido, triste, encerrado en sí mismo. Va a la caja de juguetes agarra un autito y se acuesta en el piso, lo hace ir y venir, mirando fijamente al autito. Luego, se levanta agarra la masa y la aplasta en el piso, toma el autito y empieza a girar sin parar, el autito baja velozmente y se entierra en la masa. Juego que se repite varias veces.

Entonces le pregunto ¿El autito gira, gira y la única forma que tienen de parar es empastándose? Responde que sí y le digo, dirigiéndome al autito, no creo que sea la única forma autito, seguro vamos a encontrar otra manera, porque las rueditas no pueden andar después, están llenas de esa pasta, de esa masa.

Rápidamente se pide interconsulta con la psiquiatra del equipo, para que controle la medicación, ella manda a realizar un análisis de sangre y baja la dosis. Andy empezaba a mostrar avances, sin embargo la madre cada vez que tenía ocasión solicitaba aumentar la medicación, ya que no lo podía “controlar”, no se quedaba “quieto”.

En una entrevista con ambos padres aprovecho a hablar sobre el apellido y lo importante de poder decirle la verdad a Andy. Frente a la propuesta, Hernán reacciona  de mala manera y refiere que ambos son “suyos”, “que es el padre y hace lo que quiere”. Ese día un familiar se comunica conmigo y relata episodios violentos de Hernán hacia Valeria y Andy.

Por este motivo se decide entrevistar a la madre con la Trabajadora social, Valeria se mostró desbordada por la situación, muy endeble y culpable. Admitiendo que no sabe qué hacer, su pareja volvió a consumir pasta base, que él la tiene amenazada con llevarse a Brian y hacerle daño. Por otro lado la hace sentir culpable, porque si ellos no están más juntos, él vuelve a la calle y es el padre de su hijo.

A los días recibo un llamado; se escuchaban gritos, portazos entonces acompaño telefónicamente a hacer una denuncia, y se solicita restricción perimetral. Por su parte, la Trabajadora Social orienta a la madre para que ingrese a un Hogar en donde pueda contactarse con otras mujeres que hayan pasado por lo mismo y reciba un tratamiento psicológico para ser contenida y acompañada en este proceso.

Finalmente Hernán desaparece, y Valeria se contacta con Nicolás, el padre biológico de Andy. El relata que cuando nació quería estar presente, pero le mentían. Se enteró que Andy había nacido 15 días después, lo fue a ver, y ya tenía el apellido materno. Piensa que esa situación lo violento por ser chico, ahora es diferente.

Con una mirada rápida al material clínico uno podría pensar sobre “Las Violencias”. Tomando a Piara Aulagnier[1], existe una violencia primaria siempre necesaria y constitutiva del yo, en donde se impone el deseo de la madre. Y por otra parte, habla sobra una violencia secundaria, un exceso desestructurarte, en donde prima un desconocimiento del otro como tal, anulando al otro como sujeto. De hecho es imposible aceptar lo nuevo, la condición de vida es que todo permanezca inmutable, “nada cambie”.

Hay muchas manifestaciones de violencias a los niños y la medicalización para tapar trastornos es una de ellas, ya que frente a las exigencias que surgen de los tiempos del “Fast-Food[2]y Llame ya”, soluciones rápidas y efectivas para niños, escuelas y padres desbordados. El modo de poner límites y contener es brindar pastillas en dosis altas.

Andy parecía que “molestaba”y había que pasivizar su actividad, controlarlo ¿sería para no despertar al monstruo, un monstruo que al no poder tolerarse ataca lo insoportable de sí mismo? Tomando así una pastilla para “portarse bien”y no ser “malo”, quedando como un muñeco y de esta forma sepultando los pedidos de ayuda.

Según Marisa Punta Rodulfo[3], práctica que es muy diferente a la de medicar bajo un criterio, con el fin de disminuir episodios desorganizantes, mientras se inician estrategias para destrabar y potenciar, no solo suprimir. Siendo el medicamento un recurso dentro del abordaje interdisciplinario, que tenga en cuenta al niño en su singularidad.

Andy fue diagnosticado con El Trastorno Negativista Desafieante y le dieron una dosis alta de medicación, solo tomando en cuenta la descripción de las conductas que tenía y la súplica de la madre. Desconociendo el contexto y el modo de inscripción de subjetividad, la complejidad que conlleva, la historia del niño y de sus padres, la forma de vincularse y la historia de los síntomas en la propia historia del niño.

Por este motivo hay que abrir un espacio para escuchar que le pasa al niño y porque está sufriendo, una prioridad en las primeras entrevistas es evaluar la capacidad de jugar en el niño. Entonces, al bajar la dosis de la medicación e ingresando la legalidad a la situación familiar, Andy pudo lograr un recorrido más humanizante de un autito que corría carreras, pegado a la mamá y luego solo. El avión Dusty, que visitaba varios lugares, se relacionaba y volvía a viajar. Los amigos Rex y Trixie que exploraban diferentes juegos y uno le enseñaba al otro como jugar. Hasta que un día surgióser exploradores en busca de dinosaurios, y luego de tesoros por todo el hospital.

Siguiendo a Marisa P. Rodulfo[4], lo que se le negaba al niño esa percepción de lo que había pasado cuando vio al padre a sus 3 años de edad, de lo que él estaba viendo y viviendo en relación a su apellido, a la apropiación de su identidad. Es una de las peores dificultades para tramitar a nivel psíquico, la negación de una percepción. Por lo tanto simbolizar esos agujeros en la historia, también era uno de los trabajos indispensables a realizar. Se había “borrado al padre” de la cadena filiatoria y no tenía acceso a su historicidad.

Más adelanteAndy manifestó tener 4 papás: Nicolás el papá que conoció y le presento a su hermanito, que fue a la casa y se divirtió. El “papá-abuelo. Hernán que no lo ve más, porque “tiene que ir a la escuela para papás, para aprender a ser papá”, y Felipe el nuevo novio de la mamá, con quien va a tener otro hermanito. Por último dice: “me gusta ver a Papá en la plaza, somos del mismo equipo”.

Para concluir, cuando somos convocados por un niño, sabemos que este siempre implica muchos otros. Requieren de un trabajo de subjetivación, un proceso de movimientos constantes de transformación y cambio, que necesita de un ambiente que acompañe, cuide, sostenga emocionalmente al niño y no dificulte su metabolización[5]. En donde haya un reconocimiento mutuo y la comunicación de los límites sea a través del respeto, ya que los niños son sujetos de derecho.

Es necesario que los profesionales se la salud, cada uno desde la especificidad de su disciplina, formen parte de una red de apoyo con nudos fuertes y resistentes que alojen, acompañen y brinden contención al niño como también a su familia desde un trabajo interdisciplinario teniendo en cuenta al sujeto en su complejidad.

 

realizar. Se había “borrado al padre” de la cadena filiatoria y no tenía acceso a su historicidad.

Más adelanteAndy manifestó tener 4 papás: Nicolás el papá que conoció y le presento a su hermanito, que fue a la casa y se divirtió. El “papá-abuelo. Hernán que no lo ve más, porque “tiene que ir a la escuela para papás, para aprender a ser papá”, y Felipe el nuevo novio de la mamá, con quien va a tener otro hermanito. Por último dice: “me gusta ver a Papá en la plaza, somos del mismo equipo”.

Para concluir, cuando somos convocados por un niño, sabemos que este siempre implica muchos otros. Requieren de un trabajo de subjetivación, un proceso de movimientos constantes de transformación y cambio, que necesita de un ambiente que acompañe, cuide, sostenga emocionalmente al niño y no dificulte su metabolización[6]. En donde haya un reconocimiento mutuo y la comunicación de los límites sea a través del respeto, ya que los niños son sujetos de derecho.

Es necesario que los profesionales se la salud, cada uno desde la especificidad de su disciplina, formen parte de una red de apoyo con nudos fuertes y resistentes que alojen, acompañen y brinden contención al niño como también a su familia desde un trabajo interdisciplinario teniendo en cuenta al sujeto en su complejidad.

 

 

Bibliografía:

 

  • Castoriadis- Aulagnier, P. (1977), “La actividad de representación sus objetos y su meta”(pág. 23-39) en la Violencia a la interpretación. Buenos Aires, Amorrortu
  • Punta Rodulfo Marisa (2005), “La dimensión iatrogénica del diagnóstico y los riesgosde generalizaciones apresuradas”(pág.91-106) en La clínica del niño y su interior Buenos Aires, Paidos.
  • (2016), “Medicalización de la diferencia: El manejo del poder”(pág.27-32 y 35) en Bocetos psicopatológicos Buenos Aires, Paidos.
  • Rodulfo Ricardo (2008) “Seminario clínica de niños y adolescentes”, clases teóricasPág.Web:http://www.psi.uba.ar/academica/carrerasdegrado/psicologia/sitios_catedras/electivas/043_ninos_adolescentes/material/clases_teoricas/rodulfo_10_09_08.pdf
  • D.W, (1971) “Realidad y Juego”, Buenos aires, Gedisa Editorial

 

[1]Castoriadis- Aulagnier, P. (1977), “La actividad de representación sus objetos y su meta” (pág.30-39) en La violencia de la interpretación.Buenos Aires, Amorrortu.

 

[2]Marisa Punta Rodulfo (2016), “Medicalización de la diferencia: El manejo del poder” (pág.35)en Bocetos psicopatológicos, Buenos Aires, Paidos

[3]Marisa Punta Rodulfo (2005), “La dimensión iatrogénica del diagnóstico” y “Los riesgos de generalizaciones apresuradas”(pág. 91-106) en La clínica del niño y su interior. Buenos Aires, Paidos.

 

[4]Marisa Punta Rodulfo (2016), “Medicalización de la diferencia: El manejo del poder” (Pág.27-32) en Bocetos psicopatológicos Buenos Aires, Piados.

 

[5]Castoriadis- Aulagnier, P. (1977), “La actividad de representación sus objetos y su meta”(pág. 23-30)  en La violencia de la interpretación, Buenos Aires, Amorrortu

 

[6]Castoriadis- Aulagnier, P. (1977), “La actividad de representación sus objetos y su meta”(pág. 23-30)  en La violencia de la interpretación, Buenos Aires, Amorrortu

Un caso de debilidad mental desde el psicoanálisis.

Autora: Valeria Moore

Institución :Hospital “José T. Borda”

Correo: moore.valeria@gmail.com

Área temática: Infancias y adolescencias arrasadas.

 Resumen: El trabajo es la presentación del caso de un paciente joven adulto con debilidad mental y epilepsia tratado con un abordaje psicoanalítico por dos años en un hospital público. La primera parte del trabajo describe la situación del paciente a través de algunas viñetas clínicas y las intervenciones de la analista con sus efectos. La última parte apunta a mostrar cómo la analista piensa el caso y la estrategia que implementa en función de su posicionamiento.

Palabras clave: debilidad mental, epilepsia, Otro

 

Un caso de debilidad mental desde el psicoanálisis.

 Autora: Valeria Moore

Lucas (20 años) fue derivado a terapia individual desde los grupos de pacientes con retraso mental de Consultorios Externos del Hospital Borda.

En la primera sesión dice: “nadie sabía que yo iba a nacer, quizás si hubieran sabido me hubieran armado una piecita para mí”. En ese momento Lucas duerme con su madre. Explica que de chico dormía en el comedor pero ahora es “largo” y no entra en la cama de allí. Otra explicación es: “Mi mama lo echó de la cama a mi viejo por una pelea fuerte que tuvieron y además porque él roncaba”.

Dice que su nacimiento fue culpa del padre que se puso mal el preservativo y este se rompió.

Para el psicoanálisis tener un lugar siempre está en referencia a tener un lugar en el Otro, y cómo la subjetividad se arma a partir de este lugar. Desde el primer momento Lucas dice que algo falló en la constitución de un lugar para él, que no lo esperaban y por lo tanto no le hicieron un lugar. Esto está reforzado por “el accidente” con el preservativo. Cuando le pregunto qué piensa de hacer psicoterapia, dice que cree que tener su espacio individual le hará bien. Yo coincido, es una apuesta a generar un lugar posible, con todas las limitaciones del caso.

Lucas tiene crisis epilépticas desde los 15 años. Está tratado por un neurólogo y toma medicación, pero las crisis le vienen con bastante frecuencia. Él se refiere a esto como “mi problema”.

“La tendencia del débil es la de identificarse deliberadamente, por una especie de elección de identidad, con este significante, que en lo sucesivo dará respuesta a todo (equivalente a un nombre propio), y le servirá para volver caduca la lengua como fuente de equívocos.”1

“No puedo dejar de pensar en mi problema, lo tengo que atender, es como un trabajo, me cuesta sobrellevarlo”. También dice: “Yo no me puedo despegar de mi casa por esta mierda”, y agarra la chapita que cuelga de su cuello.

En un momento Lucas elabora una teoría rudimentaria de que tiene epilepsia como un castigo: “Yo creo que algo hice mal en la vida, de chico, o mis padres hicieron algo mal, sino ¿por qué me tocó a mí?”. Digo que lo que le pasa es algo neurológico, orgánico ¿Por qué no le tocaría a él? Es una contingencia, algo inexplicable.

Dice que quiere contar algo: “Yo de chico vi algo que no debería haber visto, que mi papá le pegó a mi mamá una trompada en la cara. Me temblaba el corazón, las manos, miedo a que se maten peleando a golpes, que no paren más, quizás ahora estoy pagando las consecuencias. Dios castigó a mi padre en lo que más le duele: su hijo” Dice que no sabía qué hacer, miedo a que la policía lo meta preso al padre. Insiste en que es por eso que tiene epilepsia: “Eso puede traumar a cualquiera”. Digo que lo que les pasa a los padres muchas veces tiene consecuencias para los hijos y que a él le pasan otras cosas, además de la epilepsia. Dos semanas después tiene una convulsión muy fuerte, “quedé en estado de shock, parecía que estaba en coma, no escuchaba nada, no sentía nada”. Digo “como si estuvieras ausente”, a lo que Lucas responde “igual mi papá no estaba, estaba trabajando”. Pensando en la ausencia del padre de la cama materna digo que hay ausencias que son preocupantes y tienen consecuencias. Lucas vuelve a decir que el problema que tiene él es por culpa de los padres, pero con una variante: lo que ambos hicieron mal fue dejarlo dormir en la cama de su madre, lo que le dificultó crecer.

Durante gran parte del primer año de tratamiento lo que estaba en el foco de sus preocupaciones eran las fuertes peleas en su casa. Sugiero a Lucas que se aleje del escenario. Quizás un primerísimo intento de que se recorte un poco de esa familia que, según él “es un quilombo”. En una pelea posterior salió a caminar para estar tranquilo. “Mis padres siempre me meten a mí en sus peleas y eso me jode, porque vos me explicaste a mí que ese es un tema de los padres, que los hijos no tienen nada que ver y eso me quedó a mí.”

Cuando Lucas cumplió 21 años yo comento que ya es mayor de edad, cosa que él toma. En una sesión dice que él quiere crecer, no hacer siempre lo mismo. “Mi mamá me sigue sobreprotegiendo. Me duele hablar de mi mamá, pero tengo que hacerlo por mí, no sé qué le pasa, no quiere que tenga amistades, dice que pienso más en ellos que en ella”. Recuerda que yo le dije que es adulto y que lo tienen que dejar hacer su vida.

Convoco al padre y le comento la importancia de que Lucas no duerma más con su madre; en ese momento José dice que no puede hacer nada. Sin embargo, poco tiempo después le agranda la cama que está en el comedor y compra un colchón. Finalmente, Lucas se va a dormir solo. Cuando le pregunto qué piensa, dice que está bien así, que ahora es grande y que ya no da que duerma con la madre. Me pregunta si eso le va a hacer bien a la salud y digo que sí.

El último año hubo un viraje y Lucas empieza a contar las salidas con amigos, ya que empezó a viajar más solo y a lugares donde no iba antes. Parece que ganó un poco de independencia.         

Me interesó abordar el caso desde la hipótesis de que existe una diferencia de planos entre la debilidad mental y el retraso mental. El retraso se refiere a un déficit en el CI y tiene un fuerte componente orgánico, mientras que la debilidad mental se liga una cuestión estructural que tiene que ver con un modo particular de respuesta subjetiva que se da frente al deseo del Otro.

En Lucas, montado sobre el retraso, hallamos una debilidad mental, no por su bajo coeficiente o su epilepsia, sino justamente porque él está en una posición que parece inapelable: no puede querer saber nada del deseo del Otro. Es allí, en el punto de esta respuesta, adonde apunta la tarea del analista.

Es interesante, porque si bien pareciera que Lucas se plantea preguntas, sus respuestas son siempre desde el sentido lineal, el sentido común, el que toma de los otros. Lucas no sabe lo que es decir porque dice por repetición. Esto es lo que lo hace hablar en forma literal, sin poder comprender cuando una intervención apunta hacia otro lugar. Las palabras no remiten más que a un solo sentido, son unívocas, no hay posibilidad de malentendido, no hay posibilidad de metáfora o de asociación. Por ejemplo, cuando denuncia que a la madre le molesta que él haya crecido, yo pregunto ¿qué significa crecer? “Crecer de tamaño, que te crezca la cabeza”.

Debilidad y retraso se entrelazan y esto tiene varias consecuencias. Por un lado que Lucas no pueda pensar más allá de un límite. Él implementa lo que Piaget llama “pensamiento operacional concreto”, lo abordable desde los sentidos, lo que desde la experiencia concreta le permite armar una secuencia de causa-efecto. Por otro lado aparece esta gran dificultad en subjetivar algo, en que las cosas pasen por él, en reflexionar acerca de sí mismo y lo que le sucede. Por eso Lucas jamás se angustia, a lo sumo lo que experimenta es bronca y agresión, que siempre aparecen en relación al eje imaginario que está exacerbado. Si lo pensamos desde ese lugar que se armó a medias para él, es como si Lucas creyera que hay un solo lugar posible y lo ocupa él o lo ocupa el otro. Por ejemplo, cuando la madre se conmueve por las desgracias de algún niño que ve en TV, Lucas se indigna y dice “¿Por qué se preocupa por él y no se preocupa más por mí que soy su hijo, que salí de su pancita?”

En relación a la epilepsia, puedo pensar que viene a reforzar la dependencia de Lucas, brinda una justificación para la sobreprotección familiar y le permite a Lucas eludir la pregunta acerca de qué le pasa a él. Pareciera que todo se remite a “su problema”.

Este recorrido me sirvió para evaluar la apuesta inicial: que la terapia sea un espacio que le permita esbozar la construcción de otro lugar, un lugar en el que él se cuente y su decir tenga algo de peso. Para este fin una de las tareas fue prestarle las palabras que Lucas no tiene, pero de las que se puede servir para recortarse de su situación familiar tan endogámica. Y creo que este fue un recurso que Lucas aprovechó al máximo, repitiendo y usando mis argumentos para poner algo de límite y poder discriminarse un poco.

Citas:

1 – Bruno, Pierre (1986) Al margen. Sobre la debilidad mental. En Ornicar? revista del campo freudiano N° 37 (pag. 43). París.

Bibliografía:

Bruno, Pierre (1986) Al margen. Sobre la debilidad mental. En Ornicar? revista del campo freudiano N° 37. París.

Continuo, Martín (2013) Discapacidad mental y debilidad mental. Entrecruzamientos desde el psicoanálisis. Intersecciones Psi, Revista Electrónica de la Facultad de Psicología de la UBA. Año 3 – Número 7.  http://intersecciones.psi.uba.ar

Mannoni, Maud (1964) (2001) El niño retardado y su madre. Buenos Aires. Psicología Profunda, Editorial Paidós.

Noir, Leandro (2000) La viveza de los débiles mentales. Imago agenda N°45. Buenos Aires. Editorial Letra Viva.

La relación existente entre motivación para el aprendizaje y progreso académico en estudiantes universitarios de tercer año de la Facultad de Psicología (FAPSI).

Autores:Lic. María Julieta Pressello – julietapressello@gmail.com– FAPSI – UNSL;                       Lic. Mauro Nicolás Sorolla – mnsorolla@gmail.com– FAPSI – UNSL

Institución: Universidad Nacional de San Luis – Facultad de Psicología.

Área Temática: Formación curricular universitaria.

Palabras Clave: Correlación – Motivación – Progreso académico- Estudiantes

Resumen:

En el siguiente trabajo se planteó como objetivo analizar la relación entre las variables motivación y progreso académico en estudiantes de tercer año de la Licenciatura en Psicología en el proceso de aprender. En vistas de lograr tal objetivo se implementó el Cuestionario de Motivación  del Dr. Díaz Dumont, J. R. (2015) y una ficha Ad Hoc de análisis sobre el Progreso Académico. La muestra fue conformada  por 50 estudiantes que cursan Neuropsicología de tercer año de la Licenciatura en Psicología de la Facultad de Psicología, Universidad Nacional de San Luis. La investigación fue de tipo exploratoria, descriptiva y transversal. El análisis de los datos se efectuó utilizando el paquete estadístico Stactisical Package for the Social Sciences (SPSS) versión 22.0. Se arribó a la conclusión de que, si bien las dos variables principales del estudio -motivación y progreso académico- presentan correlación estadísticas poco significativa, sería conveniente aumentar el número de sujetos de la muestra y poder analizar estos datos en una población mayor a fin de optimizar los resultados obtenidos, ya que en los cuestionarios pudo percibirse una relación clara entre ambas variables en los estudiantes.

 

La relación existente entre motivación para el aprendizaje y progreso académico en estudiantes universitarios de tercer año de la Facultad de Psicología (FAPSI).

Autores:Lic.María Julieta Pressello – Lic. Mauro Nicolás Sorolla.

Este trabajo se fundamenta en las perspectivas  cognitiva y sistémica; ya que las mismas permiten analizar al sujeto situado, dentro del contexto en el que  realizan sus aprendizajes y en el que necesariamente se ven involucrados la motivación y progreso académico.

La motivación cobra relevancia en las diferentes esferas de la vida del ser humano, en particular es un contenido elemental para el desempeño adecuado en el área educativa y laboral de las personas. Esto se debe a que es aquel aspecto que orienta  las acciones del sujeto hacia los objetivos. Siguiendo a Santrock (2002; citado por Naranjo Pereira, 2009), la motivación es “el conjunto de razones por las que las personas se comportan de las formas en que lo hacen. El comportamiento motivado es vigoroso, dirigido y sostenido”

Alonso Tapia (1997, citado en Lamas Rojas, 2008) sugiere que la motivación parece influir  en el pensamiento y por tanto sobre el aprendizaje; por lo que se puede  conjeturar que las diferentes tendencias motivacionales acarrearían consecuencias diferentes para el aprendizaje.

Las prácticas de aprendizaje con las interacciones que se producen, se realizan involucrando a profesores y alumnos como sujetos sociales y a la vez miembros de la comunidad educativa. En este ámbito de procesos de enseñanza – aprendizaje, interactúan diversos aspectos: formación profesional, trayectoria académica, historias personales, recursos intelectuales, motivaciones, expectativas, entre otras.  Desde lo sistémico se tiene en cuenta el aula como un  escenario educativo donde ocurren múltiples situaciones, tales como: se establecen relaciones de ayuda, de participación, de encuentros y desencuentros, entre otros, lo cual puede constituir un factor motivacional significativo (Álvarez, Lobo, Andrada, 2016). Lo expuesto involucra las motivaciones intrínsecas y extrínsecas  en una dinámica de constante interacción.

Respecto al progreso académico, se conjugan variables cognitivas como son: destrezas, estrategias, competencias, entre otras, que se activan en ocasión del proceso de aprendizaje. Desde la mirada sistémica, se ponen de relieve factores contextuales que pueden incidir fortaleciendo u obstaculizando el rendimiento de los estudiantes. Tales son las variables familiares, pedagógicas, institucionales, ambientales, políticas  educativas etc., donde  la relación sujeto y contexto interactúan simultáneamente modificando las variables contexto- alumno-progreso académico. En dicha perspectiva se implican varias dimensiones que están presentes en el momento de dar cuenta del progreso del estudiante, incidiendo algunas más que otras en un momento de la carrera universitaria.

Estos abordajes se pueden agrupar en factores que dan cuenta del contexto en el que está inmerso el estudiante:

  1. Factores relacionados al rendimiento del estudiante
  2. Factores relacionados a las habilidades del estudiante
  3. Factores ligados a la personalidad y características psicosociales del estudiante
  4. Factores asociados a lo pedagógico
  5. Factores Institucionales e implicados en las políticas universitarias

Se relaciona el logro académico con el rendimiento académico, en cuanto al  éxito o fracaso del  estudiante universitario en su carrera. El tiempo que le insume para finalizar la cursada de la totalidad de materias, como el avance que realiza al rendir exitosamente las asignaturas da cuenta de indicadores de rendimiento. En general el éxito/ fracaso de los estudiantes en las diferentes carreras son poco analizadas por las universidades, salvo estudios realizados para dar cuenta de estudiantes a lo largo de la carrera o Premios y becas en función del rendimiento obtenido. En estas perspectivas la concepción de rendimiento está regida por: las calificaciones  máximas y mínimas exigidas en la currícula de las carreras, medias entre estudiantes aprobados y no aprobados, cantidad de desertores anuales (Hernández de Rincón, 2005; Muñoz, Muñoz, 2005).

En función del rendimiento académico y la motivación de logro Dagfal Barrera,  (1970) describe una relación significativa entre ambos constructos en función de los logros alcanzados y el entorno social, en sus palabras: “La motivación es, en efecto, al lado de la aptitud, la variable más importante del rendimiento, de la conducta y la experiencia ha demostrado las diferencias alcanzadas al respecto, por individuos de aptitudes equivalentes, pero con motivación diferentes.

Objetivo:Analizar la relación entre las variables motivación y progreso académico en estudiantes de tercer año de la Licenciatura en Psicología en el proceso de aprender.

La investigación fue de tipo exploratoria, descriptiva y transversal.La muestra fue conformada  por 50 estudiantes que cursan Neuropsicología de tercer año de la Licenciatura en Psicología de la Facultad de Psicología, Universidad Nacional de San Luis.                                                            La investigación fue de tipo exploratoria, descriptiva y transversal. El análisis de los datos se efectuó utilizando el paquete estadístico Stactisical Package for the Social Sciences (SPSS) versión 22.0.

Resultados:Del total de la muestra (n=50), el 94% de los estudiantes (n=47) obtuvieron un nivel de motivación media y un 6% de estudiantes (n=3) motivación alta. Del total(N=50) el 60% de los sujetos (N=30) obtuvieron un estilo de motivación predominantemente extrínseca y en el 40% resultante de los estudiantes (N=20) presentan una motivación prevalentemente intrínseca. En cuanto al progreso académico, el 50% de los sujetos (N=25) obtuvo  un progreso Alto, seguido de un 46% (n=23) con un progreso académico Medio y finalmente un 4% (n=2) obtuvo un progreso Bajo. Se frecuenciaron las respuestas expresadas por los alumnos en los diferentes factores que inciden en el progreso académico: Nº total de respuestas: 89. En factores familiares: 23, desarrollo de habilidades 14, pedagógicos 2, institucionales 10, personales 27, sociales 1, de rendimiento 10, otros 2.

Se pretendió establecer la correlación entre motivación y progreso académico. Para ello se utilizó el coeficiente de correlación de Pearson, de acuerdo a lo arrojado en este test, se observa que coeficiente de correlación es igual a -0,042 (p=0,779). Esto quiere decir que las variables motivación  y progreso académico no presentan  correlación estadística significativa por lo que estadísticamente hablando, la modificación de una de estas variables no alterará significativamente a la otra.

Conclusiones:

En relación a la motivación, podemos inferir que en este estudio los sujetos presentan metas claras como puede ser el lograr percibir el título de licenciatura en psicología, que sus expectativas respecto al objetivo final, la titulación, está cargada de una valencia positiva al ser este valor el que genera la conducta de acercamiento y de persistencia ante la posibilidad de lograr dicha meta. Puede relacionarse con el estilo de motivación prevalente en los estudiantes. En la investigación, la prevalente fue la extrínseca, esto podría significar que en la mayoría de los sujetos estudiados el impulso a comprometerse en ciertas actividades es generado por la obtención de una recompensa superior, como lo es el finalizar la carrera, cumplir con las exigencias pautadas de la carrera con el objetivo de obtener el título. El 40% restante presentaron una tendencia a la intrínseca; estos estudiantes pueden considerarse aquellos que realizan actividades por el interés, curiosidad o desafío que estas le provocan, como puede ser la asistencia a congresos, la involucración en centro de estudiantes, las pasantías no rentadas en cátedras y la realización de optativos no solo por el cumplir con los demandados en el plan de estudios.

En cuanto al progreso académico, la investigación reflejo que el 50% de los estudiantes de tercer año de la licenciatura en psicología presentaron un progreso académico alto, el 46%  del total su progreso fue medio y el 3% restante bajo. En esta investigación se indagó sobre aquellos aspectos que, desde la percepción del estudiante,  inciden en su progreso académico.  Dentro de cada factor establecido, se observó que diversos constructos presentaron una mayor predominancia en comparación al resto.

El constructo “miedo a rendir finales” se manifestó en tres factores diferentes. Esto puede interpretarse en que una percepción propia del estudiante como lo es un miedo puede ser un obstáculo para avanzar en el progreso y por tanto en el rendimiento académico, pese a que no se contemple en este último.

“Concentración y baja voluntad” se manifestó en cuatro factores. Esto pone de relieve el hecho de que en los estudiantes no solo es la vida universitaria la que demanda exigencias por lo que esta última puede verse afectada por otros factores como los sociales de ellos.

El constructo “económicos” se reveló como tal en dos factores diferentes. Al considerar el aspecto económico como incidente en el progreso académico se puede evidenciar la necesidad de que los estudiantes conozcan determinados beneficios (becas o pasantías rentadas)  con el fin de reducir el impacto económico en su trayecto universitario. Finalmente el constructo “paros” figura en dos factores: en el factor institucional cuatro veces y en otros factores dos veces.

Todo esto refleja la necesidad de tener en consideración el contexto social y personal del estudiante, ya que en la manifestaciones de los inconvenientes que ellos perciben para el progreso, se observa que estas no son de índole institucional o política exclusivamente, si no que atañan a cuestiones propias del contexto de los estudiantes, como lo son los factores personales, familiares y económicos. Dado lo planteado anteriormente, si bien estadísticamente no se encontró una relación significativa entre la motivación y el progreso académico, sería conveniente aumentar el número de sujetos de la muestra y poder analizar estos datos en una población mayor a fin de optimizar los resultados obtenidos, ya que en los cuestionarios pudo percibirse una relación entre ambas variables en los estudiantes.

 

Bibliografía:

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percibido por estudiantes del Nivel Superior de Enseñanza. Avances y
Desafíos para la Psicología. Nueva Editorial
Universitaria. ISBN 978-987-733-038-0 P. P 119-132

Dumont, J. R. D. (2015). Gestión administrativa. La confianza en el lugar de trabajo. Grin Verlag.

Pereira, M. L. N. (2009). Motivación: perspectivas teóricas y algunas consideraciones de su importancia en el ámbito educativo. Revista Educación, 33(2), 153-170.

Lamas Rojas, H. (2008). Aprendizaje autorregulado, motivación y rendimiento académico. Liberabit14(14), 15-20.

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Síndrome de burnout: padecimientos y alternativas

 

Autor: Lic. Leonel Sicardi

Correo: leonelsicardi@gmail.com

 

Abstract

En el desarrollo de la tarea diaria nos enfrentamos con el padecimiento humano y es claro que en algunas especialidades la gravedad de las situaciones aumenta exponencialmente, me refiero a la atención de víctimas de abuso y violencia, de víctimas de diferentes catástrofes sociales, de pacientes terminales, de pacientes en terapia intensiva, etc. siendo este trabajo con lo traumático, potencialmente enfermante para el profesional. La propuesta del trabajo es identificar estas situaciones que pueden conformar el denominado Síndrome de Burnout y nos planteamos interrogaciones y alternativas para su elaboración y prevención.

Palabras Clave: Padecimientos- Situaciones traumáticas- Burnout- Alternativas

 

Síndrome de burnout: padecimientos y alternativas

Autor: Lic. Leonel Sicardi

 

                                                                    “Dad palabras al dolor. El dolor que no habla

                                                                     va estremeciéndose en el corazón hasta que lo                  

                                                                      despedaza, William Shakespeare, Macbeth.

 

 

Introducción.

En los años 80 trabajamos con algunos colegas sobre el malestar profesional ya que en aquel entonces nos interrogamos acerca de cómo serían afectados los psicólogos trabajando con diversas situaciones traumáticas y lo llamamos Equipo de Salud del terapeuta, investigamos y abordamos como en borrador lo que más tarde fue conceptualizado por varios autores con el término de Síndrome de Burnout o “estar quemado”.

Lejos estaba de imaginar en aquel momento que esta temática sería mi área de especialización y de trabajo durante muchos años, desde 2009 a hoy, en diferentes organismos de nación, ciudad y otras instituciones.

Sabemos que en el desarrollo de la tarea diaria nos enfrentamos con el padecimiento humano y que en algunas especialidades la gravedad de las situaciones aumenta exponencialmente, me refiero a la atención de víctimas de abuso y violencia, de víctimas de diferentes catástrofes sociales, de pacientes terminales, de pacientes en terapia intensiva, etc.

En el caso específico de los/las profesionales que trabajan con víctimas de violencia doméstica tienen contacto diario con lo que podemos llamar el horror de nuestra cultura.       

La desigualdad de poder suele ser uno de los   primeros factores que estudian los especialistas al abordar el tema desde la perspectiva de género, ya que suelen ser mujeres y niños, los más afectados por violencia física, sexual y emocional.

 

Esta violencia instalada impide pensar, impone una forma de ver, de sentir, con la alternativa de que ante esto la otra opción es la muerte, implica un arrasamiento del otro, o sea muerte psíquica contra muerte física, no hay salida

Algo de esto dice Marcelo Viñar (1), cuando explica el circuito de la tortura en la dictadura, que cuando la víctima se siente doblegada, sin pensamiento ni deseo propio, como defensa para subsistir, toma la palabra del torturador, llamando Viñar a este proceso, la demolición.

Ahora, nos podemos interrogar, cómo nos afecta a los operadores/profesionales, el trabajar continuamente en contacto con lo traumático. Sobre esto dice Eva Giberti (2): Trabajar con niños que sufrieron repetidamente un trato inhumano y abusos sexuales, físicos u otros abusos se convierte, en realidad se instituye, en situación traumática.

 

Trabajar con lo traumático: Síndrome de Burnout

En 1974, el psicólogo neoyorquino Herbert Freudenberger, describió el síndrome de burnout con las siguientes características: agotamiento emocional, falta de realización personal, deshumanización, manifestaciones físicas, manifestaciones psíquicas y cambios abruptos de conducta.

“Freudenberger acuñó el término quemado,para describir un particular estado de agotamiento como efecto de la frustración proveniente del fracaso de una devoción hacia una causa, o hacia un modo de vida (una profesión) o una relación que fracasó al intentar producir la gratificación esperada” (3).

“Maslach y Jackson (1986), describen el burnout como un síndrome de agotamiento emocional, despersonalización y de baja realización personal que puede afectar a los individuos que trabajan con personas” (4), posteriormente, tomando dichos ejes de indagación, confeccionaron un cuestionario que detecta indicadores de burnout en los profesionales.

“Aubert N. y Gaulejac (1991) refinan la concepción del burnout y lo consideran una enfermedad de la idealidad, fruto de un enganche maligno entre el funcionamiento psíquico individual y el funcionamiento de las instituciones-organizaciones. Es decir, no acentúan la influencia de las víctimas en la aparición de la enfermedad sino apuntan al funcionamiento de las instituciones” (5).

Podemos mencionar cuatro áreas a tener en cuenta en el trabajo de prevención y elaboración del burnout: la institución, la tarea profesional ejercida y la persona del profesional, en la que incidirá lo institucional y lo que le produce su tarea y agrego la conformación del equipo de trabajo.

Luces y sombras del trabajo de Prevención del Burnout

Se trabaja grupalmente, con el dispositivo de grupo-taller sobre el rol profesional y lo que el ejercicio del mismo produce. 

El primer riesgo que aparece es que sea solamente una catarsis, ya que como uno de los primeros aspectos que surge en el espacio de Burnout es la relación con la institución, suelen surgir muchos aspectos de descarga acerca del malestar institucional y se corre el riesgo de no poder salir de esta temática a lo largo de los diferentes encuentros que lleve el abordaje planteado, pudiendo ser el coordinador del taller de Burnout depositario de los sentimientos hostiles que se tienen hacia la institución.

Si bien esta dificultad anteriormente dicha suele darse en algunos grupos, podemos pensar que este posicionamiento se debe al sentimiento de impotencia que les produce el tema con el que trabajan- hablamos de equipos profesionales interdisciplinarios que trabajan con violencia, violaciones, etc.- y las características de la gestión de la cual dependen.

Es importante ver por qué algunos grupos no pueden salir del encierro de la queja contra la institución y otros grupos realizan un trabajo riquísimo y profundo de elaboración que les ayuda a producir transformaciones al interior del equipo y con respecto a la forma de encarar su tarea profesional.   

En un momento del trabajo una integrante dice a sus compañeros: “yo vengo acá por ustedes, sino no vendría” remarcando así la importancia de la pertenencia y de la cohesión al interior del equipo para poder sostener una tarea profesional “enfermante”, pero en un corte longitudinal del trabajo podemos observar que estos sentimientos pueden oscilar abruptamente ante conflictos disparados por la tarea diaria.

 

Cómo trabajar en Prevención y elaboración del Burnout profesional.

Los efectos traumáticos de la tarea profesional con víctimas de violencia, suele producir depresiones y enfermedades físicas en los profesionales que la ejercen, quienes son “testigos” del padecimiento de la consultante y depositarios de aspectos escindidos de su psiquismo y si no elaboran esta situación puede eclosionar en sintomatología (6).

Esta afectación puede ser del orden de la implicación, tomada como un modo de vincularse con el paciente y sus padeceres, o de un orden de mayor intensidad, más ligado a la involucración con lo traumático por ser testigo de los traumas de otros/as y quedar afectado-enredado en esa trama.

Dice Eduardo Muller (7): Es que la clínica de lo traumático, muchas veces incluye dos traumas, el del que lo padeció y el del que lo escuchó. Pero si ese trauma se volvió relato una vez, requiere que se lo vuelva contar. Y que se lo vuelva a escuchar. No se trata sólo de una cura por la palabrasino también de una cura por el relato.

Así el analista es testigo de ese primer relato, luego pasa de ser testigo pasivo a poder dar testimonio (Puget, 2015) al poner en palabras, nominar lo infame, lo dañino, lo violento, en definitiva, lo traumático.

Agrega luego Eduardo Muller: Narrar es construir una diferencia con lo vivido. El trauma es la misma escena volviendo igual, una y otra vez. Hasta que se vuelve narración. Entonces algo puede despegarse y desplegarse. A condición de que alguien pueda alojar esa narración.

Entonces, podemos decir que ese relato que puede devenir trauma en un profesional u operador que escuchó el relato de quien lo padeció, requiere convertirse en narración si hay otro que la aloje y si es elaborada con otros, en una nueva trama grupal, así se posibilita la salida de lo encerrante-capturante.

La modalidad de trabajo es en forma de encuentros grupales con frecuencia quincenal o mensual, con el dispositivo de grupo-taller, donde se intercambia, debate y reflexiona a partir de los emergentes grupales, pudiendo incorporarse además técnicas psicodramáticas o sociodramáticas a fin de revisar situaciones, mecanismos desplegados, obstáculos, recursos y alternativas.

En cada reunión, un integrante realiza una crónica de la misma, la cual será leída al inicio de la reunión grupal siguiente, a fin de tener una continuidad en lo trabajado, el rol de cronista será también rotativo entre los integrantes del grupo.

El trabajo es íntimo y se reserva el secreto profesional de lo trabajado, si hay coordinadores de equipo o colegas con un rol jerárquico en la tarea diaria, durante el grupo-taller se promueve la horizontalidad, todos participan como pares.

Se promueve que intervengan profesionales de diferentes disciplinas si están involucrados en la tarea de equipo y que se incorporen también administrativos, según sea el caso, siempre y cuando los involucrados lo deseen.

Finalmente cada equipo profesional tiene un transcurrir diferente y propio en los talleres de prevención del burnout.

En algunos la buena disposición y la plasticidad de los profesionales, permite además de la reflexión, trabajar con técnicas psicodramáticas, las dificultades que produce la tarea, las dificultades intra-equipo y los registros producidos por lo emocional al nivel del cuerpo, aspectos que requieren ser percibidos, verbalizados y elaborados.

En un segundo grupo, el trabajo es de un intercambio rico y dinámico a nivel verbal, aún cuando no haya disposición a desplegar por medio de escenas lo producido por los aspectos tóxicos de la tarea, se producen asociaciones conectadas unas con otras, con posibilidad de elaborar y revisar alternativas de cambio.

En otros equipos, se avanza con mayor dificultad, tienen notorias resistencias a compartir lo que les produce la tarea y suelen empezar con el siguiente discurso: a míla tarea no me produce nada, no me molesta, sólo que…” surgiendo allí quejas acerca de la institución, la cual es depositaria excluyente de los malestares, pudiendo en un momento posterior, en el mejor de los casos, pasar a revisar lo que les produce la tarea.

Un aspecto que tiene una fuerte incidencia en la relación profesional-tarea y su predisposición o no a ser víctima de burnout, son los anclajes vocacionales de los mismos, hay profesionales que trabajan hace muchos años en condiciones institucionales complejas y en contacto con situaciones humanas muy difíciles y manifiestan que es su vocación, acompañada en muchos casos, no en todos, por una postura militante en contra del abuso, violencia, etc. que le aportan mayor sentido a su quehacer diario.

Tal vez de eso se trate el objetivo de este abordaje, que siga teniendo sentido

nuestro posicionamiento profesional y nuestra tarea diaria, sin producirnos sintomatología.

A modo de cierre puedo comentar que en un grupo sugirieron afectuosamente, al terminar un taller de trabajo muy intenso: ¿Y si tenemos una línea que se llame 0800 Burnout ?

 

Bibliografía,

 

1.- Viñar Marcelo y Maren, Fracturas de la memoria. Crónicas para una memoria por venir, Ediciones Trilce, Montevideo 1993.

2, 3, 4, 5.- Giberti E., Alerta y cuidado de la salud de los operadores ante los efectos traumáticos de atención a las víctimas. Efecto de Burnout, conferencia de inauguración del Primer Congreso Internacional El niño víctima de procesos judiciales. Sus derechos y garantías,19 de octubre 2000.

6.- Fridman I., Elaborando lo siniestro. Violación e incesto. Su efecto en los equipos de atención, artículo publicado en Delitos contra la integridad sexual. Programa de atención a víctimas. Documento, número 3, 2006.

7.- Eduardo Muller, Novela negra en salud mental. Lo traumático en hospitales públicos. Página 12. http://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-277655-2015-07-23.html

¿Quien está ahí?

 

Autora: María Carina Moroni.

e-mail: mcm_psico@yahoo.com

Institución: UNSAM y Equipo Asistencial El Duende.

Área Temática: Infancias y adolescencias arrasadas.

Palabras clave: estructura- detalle- mimar-tacto

 

Resumen:

Mediante el caso presentado se pretende abordar y desplegar un modo de trabajo ligado a la estructuración psíquica de una paciente que llegó al consultorio presentando estallidos de diversos estilos. Sin armado de lo propioceptivo ni de lo espacio-temporal. Con la presentación por parte de las terapeutas de un trabajo de extracción del detalle de la paciente, vez a vez, y la reproducción mimética del mismo, presentándolo por la vía de un “al lado”, se fue posibilitando, vuelta a vuelta, la afirmación de la joven, que se afirmen sus producciones de dibujos, sus realizaciones manuales.

Transmitir como por la vía este modo de intervención es posible que la palabra se abra camino como alternativa a los estallidos, golpes, insultos, etc.

 

    

 ¿Quien esta ahi?

Autora: María Carina Moroni

 

Cuando Violeta comenzó tratamiento tenía doce años. Su madre decidió realizar una consulta debido a los reiterados estallidos de la joven. Los estallidos se presentaban por la vía de golpes a otros y a sí misma; en este último caso los golpes dados a su cabeza contra la pared la llevaban al punto  de las arcadas y del vómito.

Violeta nació con una lesión en el cerebelo la cual recibió tratamiento y remitió pero lo que no se ha modificado nunca es lo descripto anteriormente. Ante tal situación la postura de su padre fue creerla una causa perdida, no había nada para hacer allí, ninguna apuesta. Su madre se propuso como la asistente permanente de Violeta, adaptándose a ella sin separación, sin trayecto, sin un entre una y otra.

En la medida que se empieza a trabajar con Violeta es posible ubicar “ que no está”; su mirada perdida y su constante babear y la repetición de palabras o pequeñas frases automatizadas, no contextuadas, vuelta a vuelta nos permiten ubicar la ausencia de un sujeto constituido allí en ese cuerpo  de 12 años. A menos que se proponga alguna actividad, la cual es sostenida por la joven por un corto lapso de tiempo, nada aparece de su lado, quedándose nuevamente con la mirada perdida y en absoluto silencio. Cuando se la invita a hacer alguna producción de dibujos, realiza formas inentendibles que se repiten hasta el infinito llenando la hoja por completo. Cuando se le hace alguna intervención ligada a acotar la proliferación, la misma es rechazada por la vía de emisión de eructos y gases, en algunos casos aparecen patadas y trompadas también acompañadas de insultos.  Al ofrecerle arcilla, procede a desmenuzar la masa en pequeñas porciones sin ninguna conexión entre sí, abandonando la actividad una vez que se ha subdividido el bollo.

Se decide trabajar con otra terapeuta, decisión ligada a hacer aparecer en el espacio real tres puntos, para así permitir que paulatinamente se constituya un otro aún ausente, un otro quien se irá construyendo y presentando (afirmando) entre dos que alojan lo que allí mínimamente va apareciendo.  La segunda terapeuta “mima”, dobla, copiando el detalle del hacer de la joven y si aparece la posibilidad de hacer alguna intervención mínima referida a alguna proliferación que aparezca, la misma se realiza sobre la terapeuta; no directamente sobre Violeta. Este trabajo ligado al mimar, doblar el detalle en el hacer, tiene como norte la posibilidad de comenzar a afirmar que eso que la joven está haciendo sea confirmado a través de la mímesis realizada. El verlo realizado en otro punto le da existencia a lo hecho por Violeta. La acotación jugada en la segunda terapeuta tiene como base el intento de acotar lo pulsional no entrelazado aún, una proliferación al infinito que sólo se detiene al acabarse el espacio real de la hoja utilizada.

Este trabajo se sostiene a lo largo del tiempo durante meses, siempre partiendo del detalle de lo que la joven despliega, a veces ínfimo. Se ubica que el jugar el error del lado de las terapeutas, reconociéndolo y poniéndose en ridículo la alivia. No se cuestiona su hacer, se lo pone en valor y se le da existencia por la vía de la duplicación en el espacio real y a través de objetos reales y se respeta el tiempo de la joven estando atentas a cuán posible es introducir variaciones de eso mismo que ella trae. En un principio sólo tolera lo mismo; luego con el transcurso del tiempo comienza a entrar alguna variación siempre pasada primero por la tercera, el punto tercero interpretado por la otra terapeuta.

En “Observación sobre el informe de Daniel Lagache se aborda el “Psicoanálisis y estructura de la personalidad” y en referencia a la estructura se especifica una limitación mínima; la de ser geométrica. “… el campo psicológico es el conjunto de las relaciones del organismo y el medio. No hay organismo que no esté en situación ni situación sino para un organismo.” “La estructura no es la forma, la cuestión es avezar el pensamiento en una topología que sólo la estructura necesita”. Topología: estudio del lugar. Se interesa por conceptos como proximidad, número de agujeros, tipo de consistencia o textura que presenta un objeto. 1

¿Cómo geometrizar topológicamente lo euclidianamente definido entre dos coordenadas: causa perdida o la asistida? ¿Cómo atravesar esas formas e introducir términos como la proximidad, la consistencia, la textura?

Ubicamos que cualquier evento o acontecimiento que se presente en la realidad cotidiana la afecta marcadamente. El embarazo avanzado y notorio de una de sus hermanas la dispara, el nacimiento del bebé  para ella va a ser ya, da a ver que no cuenta con el armado del tiempo cronológico y cuando se le dice en la casa que “no, el bebé todavía no va a nacer” aparecen nuevamente los estallidos. Se decide utilizar algo próximo a ella y ligado a imágenes que se puedan ir descontando vez a vez para prestarle el armado de alguna espera posible. Los días a esperar son 45 y dibujamos, pintamos y recortamos 45 chupetes. Esto la calma. A partir de proponerle recortar ubicamos que no le es posible armar diferenciación de planos horizontal y vertical. Dispone la tijera de manera horizontal al igual que el papel.

En una entrevista realizada el 8 de enero de 2017 a John Berger, artista y escritor; titulada “La suprema delicadeza”, Berger dice. “…Una palabra que me parece muy exacta en mi caso es el tacto. Si no existiera ese tacto, la escritura interferiría con aquello sobre lo cual se escribe. El tacto no es una cuestión de amabilidad ni de buenos modales, sino de no perturbar la experiencia que se intenta alcanzar. Tocar sin perturbar.”. Pensar la abstinencia como una cuestión de tacto, como un tocar sin perturbar la experiencia que se intenta alcanzar, representa nuestra ética al momento de hacer espacio a Violeta, ética también ligada a sostener una clínica en la que la escritura, el saber, la anticipación, no interfiera con aquello que se está escribiendo.

La modalidad de trabajo se sostiene, con fluctuaciones, emergencias de estallidos en algunas ocasiones, pero las mismas comienzan a remitir cada vez más. La temporalidad cronológica arroja que van transcurriendo años, para nuestro trabajo opera otra temporalidad, la entrada de tiempo y de espacio que va propiciando la construcción de la estructura subjetiva de la joven.

En estas vueltas no cronológicas, la mamá relata que ha comenzado a notar que a Violeta le está resultando posible estar más tiempo sola; con anterioridad la joven mostraba una marcada adherencia a su madre a quien no dejaba ni a sol ni a sombra y tenía que tener contacto directo o visual próximo con ella todo el tiempo y describe muy conmocionada que hace unos pocos días por primera vez en su vida la joven manifestó que sentía frío.

La producción de formas irreconocibles va dando paso al monigote, a veces con más de dos ojos y múltiples narices y bocas; pero ahora le es posible reírse cuando se señala el mismo error cometido por la otra terapeuta. Ahora Violeta pide la goma y borra; acota.

Le empiezan a llamar la atención los collares y las pulseras, la terapeuta le ofrece tanza y distintas cuentas de joyería, la concentración y el sostenimiento en este hacer la muestran en otro momento.  La joven ha cumplido 19 años.

Hace unos meses Violeta estaba esperando en la puerta del consultorio; junto a su madre, a su terapeuta quien desde lejos y jugando a que no veía bien pregunta: ¿Quién está ahí? La conmoción no tarda en aparecer al oír la respuesta de Violeta: ¡¡¡¡Yo! Mi!!!!!!

Primera vez que manifestaba tener frío, primera vez que decía y  aparecía un “yo, mi”. Comienza a haber alguien allí.

 

Citas:

  1. Lacan, Jacques [1966] (1975).  Observación sobre el informe de Daniel Lagache: “Psicoanálisis y estructura de la personalidad” en Escritos 2, Buenos Aires, XXI siglo veintiuno editores.

Lo saludable y el enfermar humano en el trabajo. Una visión desde la Logoterapia.

 

Autor: Hernán Rodrigo Paz

Correo electrónico: hernanrpaz@yahoo.com.ar

Institución: Centro Viktor Frankl – Para la difusión de la Logoterapia

Área temática: Salud Mental y Trabajo.

 

Resumen:El objetivo del presente trabajo, es abordar la problemática de las crisis personales surgidas en el ámbito laboral, y a raíz del mismo. Se partirá del concepto de lo saludable, del bien-ser, distinto al de Salud entendida como bienestar. Desde la perspectiva Logoterapéutica, una de las vías de acceso al sentido es el trabajo. Se abordarán el concepto de autorrealización de Maslow, y el de autotrascendencia de Frankl. Por último, se pensará desde el Paradigma de la Complejidad, acerca de los factores socio-económicos, organizacionales y personales, que pueden derivar en el enfermar humano.

Palabras clave: Trabajo – Sentido – Saludable – Insalubre – Autotrascendencia.

 

 

Lo saludable y el enfermar humano en el trabajo. Una visión desde la Logoterapia.

 

Autor:  Hernán Rodrigo Paz

 

En la actualidad llegan a consulta numerosas personas con la sensación de vacío, de tedio, a pesar de ser consideradas exitosas en términos de los valores culturales de su contexto. Dado que cada situación de vida es distinta, puntualizaremos acerca del origen en la semejanza antropológica que tienen las diferentes problemáticas. También se dará cuenta de los efectos patognomónicos que implican dichas sensaciones.

Para Max Scheler el ser humano, se distingue de las demás especies por poseer la “capacidad de libre contemplación de lo posible” (1). Esta afirmación, es retomada por Viktor Frankl quien asevera que la Persona es el único ser que posee Voluntad de Sentido: es la “habilidad para percibir o encontrar sentido no solamente en lo que es, sino también en lo que puede ser”. (2). El Ser-es-con-el-mundo. El sentido está en el exterior. El objeto es intencional. Debe ser afectado por el sujeto, que la vez que éste lo afecta a él. De este modo, la psicoterapia como dispositivo introspectivo, tiene la finalidad de ser extrospectivo. Es decir que no es un fin en sí mismo, sino el medio para que cada persona pueda captar en el exterior, lo que tenga sentido para él y lo haga propio.

La existencia puede ser entendida como una Gestalt de la Temporalidad. El ser humano, así, no es solamente quien es, sino quien puede llegar a ser. La apuesta por el potencial del ser, significa para el terapeuta, no sólo ver lo que le falta, sino también lo que tiene, y lo que puede llegar a ser, a pesar del cuadro diagnóstico que tiene, y que en ningún caso es.

Metafóricamente, el terapeuta ofrece el lienzo en blanco y analiza junto al paciente lo que él desea pintar en base a su historia, y con sus condiciones y posibilidades, lo ayuda co-crear-en-el-mundo, su propia obra. Desde el análisis de lo óntico, se propician las condiciones para la aparición de lo ontológico. Así, el ser se desarrolla con limitaciones y posibilidades en el mundo, en sus dimensiones bio-psico-sociales.

Lo ontológico, lo espiritual, que es pura posibilidad dinámica, sólo se puede expresar en la medida en la que las condiciones ónticas se lo permitan. Ésta visión antropológica, implica al ser humano en la responsabilidad de responder frente a los condicionamientos de la vida, mediante la actitud: su libertad última.

“Yo considero que esto o aquello representa el sentido de la vida o de mi vida, justamente porque no soy solamente quien formula la pregunta, sino que también soy la respuesta”. (3).

La Logoterapia, busca las “posibilidades de encontrar un sentido en la vida, devolviéndolo al lenguaje del hombre simple y sencillo para prepararlo también a él para encontrar un sentido a la vida” (4).

La búsqueda es de sentido enla vida, en el mundo (lo óntico), y en lo que puede llegar a ser (lo ontológico). De este modo, el Ser Humano es un ser siendo para llegar a ser.

Para Frankl, hay tres vías de acceso al sentido: a través del amor, del trabajo, y del sufrimiento. Si bien aquí puntualizaremos sobre el segundo, se aclara acerca del último que no tiene sentido en sí, sino que a partirdel padecimiento en una situación límite, se lo puede encontrar.

Los tres caminos descriptos para encontrar sentido, se corresponden uno a uno, con tres tipos de valores desarrollados por Max Scheler:

  1. De vivencia:amar a alguien o algo, el encuentro con la naturaleza, la apreciación de lo estético, de lo armónico. [1]
  2. De creación:Están referidos a hacer y producir algo.
  3. De actitud:Pueden surgir en las situaciones que no tienen salida.

Ahora bien: no todas las elecciones, son auténticas. De hecho, la vida cotidiana transcurre en lo inauténtico, en el sentido construido socialmente, en lo convenido. Para Heidegger, la angustia le permite al Ser Humano evitar la caídaen lo que denominaremos aquí lo impersonal. La pregunta por lo que falta, habilita a la posibilidad de búsqueda de sentido, de lo auténtico para cada quien. El ser auténtico, se va desplegando en el sentido que va encontrando y realizando, situación por situación.

Frankl señala que hay dos polos sobre los que la sociedad se suele regir: el éxito y el fracaso. Pero observa que un gran número de personas, al leer sus escritos acerca de la búsqueda de sentido, le referían tener éxito, pero sentirse vacíos. Entonces reflexiona que: se puede tener éxito y: a. sentirse vacío o b. sentirse pleno. Y a su vez, se puede fracasar (incluso en el más radical de los fracasos, en el lecho de muerte), y: sentirse: a. vacío o b. sentirse pleno.

A partir de su experiencia en el Campo de Concentración, ofrece una mirada superadora de la Pirámide de Maslow, que plantea que el objetivo de la persona es la autorrealización. Si bien no niega la importancia de cada uno de sus niveles, que van desde las necesidades básicas hasta la realización de valores, disiente en el hecho de que la autorrealización sea el fin último, aportando la noción de autotrascendencia: “Sobrevivir no puede constituir el máximo valor. Ser hombre significa estar preparado y orientado hacia algo que no es él mismo (…) Psiquiatras militares en todo el mundo pudieron confirmar que aquellos prisioneros que lograban sobrevivir eran los que estaban orientados hacia un futuro, hacia una meta en el porvenir, hacia un sentido que pudiera cumplirse en el futuro”(5).

El concepto de Salud clásico provisto por la OMS, como “un completo estado de bienestar físico, mental y social”(6), implicaría una supuesta homeostásis. La Logoterapia cuestiona este presupuesto, e introduce la noción de lo saludable, lo cual supone no un equilibrio, sino una tensión necesaria. Como metáfora, podemos pensar en la cuerda de una guitarra: “para emitir sonido, tiene que tener cierta tensión entre sus polos (…) Si se encuentra laxa no suena. Si tiene una tirantez excesiva, se corta. Una vez lograda en ella el rango esperable para poder ser en su función, es imprescindible también que se ajuste a la situación, es decir, que se afine de acuerdo a la nota de la pieza que debe ejecutar”. (7).

Tanto la dimensión biológica, la psicológica como la social, pueden influir en la ruptura de la cuerda, hoy llamada Burn Out, en la que la persona queda disociada afectivamente de la realidad que lo circunda. A su vez, la dimensión noética, lo espiritual, que en sí mismo no enferma, al no desplegarse realizando sentido, puede implicar efectos patognomónicos en las dimensiones física y psíquica.

En el ámbito laboral sucede a menudo que hay trabajadores que por un lado no suenan, otros que están desafinados, y por último están quienes se enferman, que rompen su cuerda, por un exceso de tensión. Quienes no suenan por estar laxos, suelen tener escasa conciencia y compromiso. Mientras que los que se sobrepasan de tensión, tienen conciencia por sí mismos, y por los demás. Entonces se hacen responsables de sus propias tareas y de las de quienes no las realizan.

Factores que pueden influir en la ruptura:

-A nivel social: Ruptura en el contrato simbólico(acuerdo entre las partes al ingreso del trabajador en la organización); errores en la selección de personal; acoso moral en el grupo y/o de los líderes; errores en el liderazgo; ausencia de capacitación; exceso de tareas   asignadas.

-A nivel personal: Baja autoestima; dificultad para establecer límites; trastornos de la personalidad; trastornos orgánicos (por ejemplo problemas tiroideos); problemas personales no necesariamente patológicos (vacío existencial, tedio); otros.

 

Consideraciones finales:

El ser humano está condicionado pero no determinado por sus dimensiones biológica, psicológica y social. Esto implica que no sólo puede reaccionar frente a ellas, sino también responder mediante la actitud. En la medida en la que sólo reacciona y no responde intencionalmente a cada situación, vive inauténticamente, impersonalmente. Cada persona tiene la posibilidad de responder, frente a la pregunta por el sentido particular y situacional que la interpela.

Se procura desde la Logoterapia, la búsqueda del bienser, que es integrativo, interactivo y dinámico-en-el-mundo (8) y no del bienestar, que procura una homeostásis utópica.  Es decir, que la persona pueda ser lo más si misma posible, con sus limitaciones y posibilidades.

Entonces, si la persona logra desplegar su potencialidad día a día, se sentirá plena. Ya sea en los éxitos o fracasos parciales que pueda ir teniendo. Si mantiene la actitud constante de búsqueda de sentido, le será más fácil de sobrellevar el sufrimiento inherente a la condición humana. Seguirá existiendo de manera saludable con esperanza, a pesar de todo.

 

 

Bibliografía

 

  1. Frankl, Viktor. (1988). la voluntad de sentido. pp. 22. barcelona. editorial herder.
  2. ibid pp. 22.
  3. Ibid pp. 34.
  4. Ibid pp. 34
  5. Ibid pp.37
  6. ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (2017). Recuperado de: http://www.who.int/features/factfiles/mental_health/es/
  7. Acevedo, Gerónimo, Paz, Hernán. Lo espiritual no enferma. Logoterapia en el tratamiento de personas con Psicosis: un abordaje posible. Pp. 50. Rosario. Ed. Centro Viktor
  8. Ibid, pp. 92

 

 

 

 

 

 

 

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MARTÍN SANTOS, Luis. (2004). El análisis existencial. Ensayos. Madrid. Editorial Triacastela.

ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (2017).  Recuperado de: http://www.who.int/features/factfiles/mental_health/es/

[1]A partir del último cuarto del siglo XX, podemos pensar también a partir del surgimiento del deconstructivismo, en la apreciación de una nueva estética, en la desarticulación de lo establecido para adquirir un nuevo orden, que implica una nueva armonía.

Lo que se contextualiza como actual en discapacidad.

Autor: Leandro Noir

Correo: leandronoir@hotmail.com

Institución: Departamento de discapacidad de APBA

Resumen:

Este escrito intenta dar cuenta de cómo el encuentro con la discapacidad genera una conmoción psíquica, la cual llevo a diferentes miradas que constituyeron los distintos paradigmas que hacen, incluso hasta la actualidad, de cómo fue pensada en cuanto a su etiología y tratamiento. En tanto este impacto psicológico que produce la misma, permanezca como una fuerza invisible, plantea un desafío hacia el futuro, pues genera abordajes iatrogénicos de los cuales es necesario desprenderse.  La propuesta aquí es poner en evidencia estas coordenadas psíquicas que ubican a la discapacidad en un lugar más del orden de lo ominoso.

 

Lo que se contextualiza como actual en discapacidad.

Autor: Leandro Noir.

 

Uno de los desafíos para nuestra clínica es la permanentemente renovación de la contextualización en discapacidad que lleva a una resignificación sobre la misma.

Esta prestara diferentes  posicionamientos que configuran paradigmas en cuanto a la etiología y abordajes de personas con discapacidad, los cuales generan la coexistencia de diferentes discursos que estarán ligados a cuestiones prehistóricas del psiquismo y repercutirán tanto en la personas con discapacidad, en su familia, en los profesionales intervinientes y en la sociedad misma como algo que se actualiza en el presente y presenta un desafío hacia el futuro.

De manera ilustrativa podemos tomar lo que le sucede a Edipo cuando se da cuenta que se casó con su madre y él mismo se discapacita arrancándose los ojos. En el texto Lo Ominoso Freud plantea: “…El castigo que se impone Edipo, al enceguecerse, no es más que una castración atenuada, pena ésta que de acuerdo con la ley del talión sería la única adecuada a su crimen…”.  Esto significa que la discapacidad conecta con lo siniestro del complejo de castración, siendo señal del mismo y con todo el potencial de hacer  actual los traumas que cada persona tuvo en el atravesamiento de su propia neurosis infantil. Esta lectura la podemos encontrar cuando en este mismo texto citado dice: “… no es siniestro todo lo que alude a deseos reprimidos y a formas del pensamiento superadas y pertenecientes a la prehistoria individual y colectiva, aunque se le opongan casos análogos que contradigan esta postura. Así, por ejemplo, la mano cortada en el cuento de Hauff, produce por cierto una impresión siniestra, que hemos referido al complejo de castración…”

En este caso la transgresión de la ley del incesto esta fantaseada desde una discapacidad por la amenaza de la amputación de una parte del cuerpo. También podemos tomar como otro  ejemplo aquella paciente de Freud  del texto la organización genital, infantil, que en la nota a pie de página 8 dice: “…el análisis de una señora joven me descubrió que la sujeto, huérfana de padre, habría creído hasta muy entrado el período de la infancia que tanto su madre como sus tías poseían pene. En cambio creía castrada como ella misma a una de sus tías que era idiota…”

De esta manera queda ejemplificada nuevamente la conexión entre discapacidad y castración, siendo para este caso una discapacidad cognitiva.

Este encuentro con la discapacidad lleva a la angustia de castración, de ahí que históricamente las sociedades respondiendo ante la misma con una ambivalencia que va del rechazo a la sobreprotección, que hasta el día de hoy marcan contradicciones discursiva entre la inclusión social en la medida que se las intenta ocultar institucionalizándolas.

Nuestra ley actual sobre discapacidad, hunde sus raíces en el décimo cuarto congreso mundial de rehabilitación de 1980, donde se establecieron las pautas en el abordaje de las personas con discapacidad, las cuales en su conjunto apuntaban a la inserción social.  Un año después del mismo  se establecerse en Argentina  la ley Nº 22.431 siendo la primera ley nacional vigente, llamada Sistema de Protección Integral para los Discapacitados.

La  misma intenta despojarse de la mirada del primer paradigma religioso en discapacidad, aquel que la consideraba en su etiología como producto de un castigo divino y su tratamiento era la expulsión o eliminación de las personas con discapacidad. Este pensamiento, que si bien data de 1500 años antes de Cristo, en la actualidad se hace presente  en el relato de algunos  pacientes quienes comentan que Dios los castigó y/o bendijo con un hijo discapacitado.

Hacia fines del 1700, con el auge de las ciencias, empieza a plasmarse la idea de rehabilitar a la persona con discapacidad,  en vez de matarlas o segregarlas.

La castración  aquí se contextualiza y se la piensa en función de un déficit, conformando un segundo paradigma médico que intenta ordenar y clasificar lo patológico llevando las cosas a una norma de estándares donde la discapacidad es algo a reparar.

Este punto se puede vislumbrar en el artículo 1 de la ley 22431, el cual dice : “…Instituyese por la presente ley, un sistema de protección integral de las personas con discapacidades, tendientes a asegurar a éstas su atención médica, su educación y su seguridad social, así como a concederles las franquicias y estímulos que permitan en lo posible neutralizar la desventaja que la discapacidad les provoca y les den oportunidad, mediante su esfuerzo de desempeñar en la comunidad un rol equivalente al que ejercen las personas normales…”

Remarcando de esta manera su diferenciación con el resto de las personas llamadas “normales”, lo cual invita a pensar que las personas con discapacidad son anormales.

Esta lectura ya aparecía en 1971 en la Declaración de los Derechos del Retraso Mental, donde ubica como objetivo: “…fomentar en la medida de lo posible la incorporación a la vida social normal…”.

Entonces el ideal de rehabilitación parece tocar un imposible a reparar, de esta manera sino se lo repara, se lo protege, tal como especifica el título de la ley llamada Sistema de Protección Integral de los Discapacitados. Podemos ver claramente la influencia del sentimiento de protección hacia las personas con discapacidad,  llevando a intervenciones iatrogénicas que obturan posibilidades de independencia y sumando a un ideal de totalidad “integral” que excluye a la subjetividad “discapacitados”, es decir ya no son nombradas como personas, sino directamente discapacitados. El nombre de la ley hunde sus raíces en los aspectos arcaicos del psiquismo, siendo esta su expresión literal que reemplaza a lo que simplemente podría haberse llamado “Ley para personas con discapacidad”. Luego, y para remarcar este punto de la sobreprotección, en el año 1994 la reforma de la constitución nacional incorpora en su artículo 75 a las personas con discapacidad como grupo especialmente protegido.   Dicho proteccionismo hacia las personas con discapacidad tiene fuertes influencias ya en 1971 a través de la Declaración de los Derechos del Retraso Mental, llevada a cabo por el Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas. La misma se proclama en la necesidad de proteger los derechos de los físicos y mentalmente desfavorecidos.

La compensación de esta manifiesta desventaja se vislumbra en ese escenario en donde para quien ha padecido alguna discapacidad, deba tener un tratamiento especial por encontrarse en falta frente al resto. Dicha visión arroja al sujeto a un horizonte de obtener un beneficio secundario de la enfermedad freudiano por la deficiencia que padece.

Esta cuestión lleva a los reclamos de personas con discapacidad en función de que el estado compense lo que se actualiza como en falta en ellos y nace así, por la década de 1960,  un tercer paradigma social, pensando la etiología como una deficiencia del estado y sus instituciones, es decir que la discapacidad ya no pasa por una falla en la persona sino en el gobierno en no tomar las medidas necesarias para que la persona con discapacidad así no la sienta desventajosa. De ahí que podemos en este sentido enumerar de la ley 22431 una serie de artículos como el 6, 8, 11, 12 y 20 en función de este paradigma que remarcar el rol del estado en infraestructura, asistencia y programas para velar la misma.

En este sentido debemos proyectar hacia el futuro si una misma ley puede encaminarse desde diferentes miradas paradigmáticas, desde donde se toman cuestiones etiológicas y de dirección de cura,  las cuales todas giran alrededor de un mismo punto y es lo que actualiza la castración.

 

 

 

Bibliografía:

Freud, S (1919)  “Lo Ominoso” Obras completas tomo XVII, Pág.231, 243, 250  ed. Amorrortu

Freud, S (1923)  “La Organización Genital Infantil” Obras completas tomo XIX, Pág. 148  ed. Amorrortu

Declaración de los Derechos del Retraso Mental del 20 de diciembre de 1971

Ley de Discapacitados Nº 22.431

Ley 24901 Sistema de Prestaciones Básicas en Habilitación y Rehabilitación integral a favor de las personas con discapacidad.

Ley Nacional de Salud Mental Nº 26.657

El Hospital de Día como dispositivo central para el abordaje en Salud Mental y Adicciones

 

Autora:Alejandra Maula

Hospital Nacional en Red especializado en Salud Mental y Adicciones, Lic. Laura Bonaparte

Área temática:Consumos problemáticos: políticas, discursos y contextos actuales.

Palabras clave:Consumos problemáticos- Psicosis- Abordaje integral ambulatorio

Resumen: La sanción de laLey N ° 26.657en el año 2010 produjo un fuerte impacto en la modalidad de abordaje de la salud mental y las adicciones otorgando un rol protagónico a una serie de dispositivos alternativos a los tratamientos por internación. El Hospital de Día  adquiere así gran responsabilidad dentro de la oferta de alivio al padecimiento mental por presentarse como una potente alternativa a la de la llamada lógica del encierro. El HD es un dispositivo ambulatoriode tratamiento intensivo que permite conjugar la asistencia clínico-terapéutica con procesos de reconstrucción del lazo social y de inclusión. Además de dar lugar al decir singular de cada sujeto, provee un escenario grupaldonde desplegar dramáticamente su conflictiva y sus modos vinculares. Así, permite disminuir la incidencia de las internacionesy garantizar la atención de los pacientes que requieren de abordajes complejos. El modelo de atención en el HD del Hospital Nacional en Red Lic. Laura Bonaparte se caracteriza por un abordaje integralque considera que los consumos problemáticos se manifiestan en un sujeto singular contextualizado en un tiempo y un espacio, atravesado por determinantes históricos y socioculturales. Este abordaje terapéutico es más amplio que aquel cuya meta es la abstinencia.

 

 

El Hospital de Día como dispositivo central para el abordaje en Salud Mental y Adicciones.

 

Autora:Alejandra Maula

A partir de la sanción de laLey N ° 26.657en el año 2010, se produjo un fuerte impacto en la modalidad de abordaje de la salud mental y las adicciones, al establecerse un cambio de paradigma al histórico modelo custodial y al incorporarse en el mismo campo de la salud a las adicciones.

La Ley otorga un rol protagónico a una serie de dispositivos alternativos a los tratamientos por internación ya que ésta será aplicada de modo excepcional, únicamente cuando no sean posibles los abordajes ambulatorios y siempre que aporte mayores beneficios terapéuticos que el resto de las intervenciones realizables en el entorno familiar o comunitario; o cuando, a criterio del equipo interdisciplinario de salud, exista una situación de riesgo cierto e inminente para sí o para terceros. Asimismo, es esperable que los dispositivos ambulatorios permitan mantener los vínculos y la comunicación con los familiares, allegados, y el entorno social, laboral, etc. (2)

El HDadquiere así gran responsabilidad dentro de la oferta de alivio al padecimiento mental por presentarse como una potente alternativa a la de la llamada lógica del encierro, ya que es heredero de los intentos de ruptura ante el paradigma asilar. Desde su fundación toma el riesgo de dejar al llamado “loco”, “enfermo” o “peligroso” en la calle, yendo en contra de la demanda de aislamiento como única posibilidad de tratamiento, demanda que aparece regularmente tanto en la sociedad como en la familia y muchas veces, en el mismo sujeto en cuestión.

El HD es un dispositivoambulatorio de tratamiento intensivo que permite conjugar la asistencia clínico-terapéutica con procesos de reconstrucción del lazo social y de inclusión. Tiene el objetivode lograr tanto un cambio subjetivo como la modificación de las variables sociales que resulten desfavorables al sujeto. Brinda una estructuraen la cual el paciente permanece gran parte del día y donde lo grupal toma una importancia central. Además de dar lugar al decir singular de cada sujeto, el HD provee un escenario grupalen donde poder desplegar dramáticamente su conflictiva y sus modos vinculares. Así, permite disminuir la incidencia de las internacionesy garantizar la atención de los pacientes que requieren de abordajes más complejos que la atención por consultorios externos. (3)

El modelo de atención en el HD del Hospital Nacional en Red Lic. Laura Bonaparte se caracteriza por un abordaje integral del sujeto que considera que los consumos problemáticos se manifiestan en un sujeto singular contextualizado en un tiempo y un espacio, atravesado por determinantes históricos y socioculturales. Esto es solidario con la valoración de múltiples aspectos al momento de la construcción del diagnóstico, de la estrategia de abordaje y de las metas terapéuticas al tener en cuenta no sólo el tipo y modalidad de consumo, sino también la estructura psicopatológica, los antecedentes personales y familiares, la trama social y vincular en la que se encuentra inscripto, las condicionantes sociales y materiales, la idiosincrasia y grupos de pertenencia, entre otros. En esta manera de conceptualizar al sujeto al que se dirigen nuestras intervenciones subyace la lógica del “caso por caso”. Este abordaje terapéutico es más amplio que aquel cuya meta es la abstinencia y se opone a un tratamiento por igual para todos, tal como muchas veces pregona el llamado modelo abstencionista-prohibicionista.

El dispositivo está formado por un entramadodiscursivo, presencial y práctico, que promueve grandes movimientos afectivos. La disposición y localización del edificio en el que se encuentra forma parte también de la estructura misma del dispositivo.

Este entramadooperativo y operante es el que oficia de encuadresuficiente para la promoción de un lazo social que permite la producción y sostén de la diferencia entre los sujetos consultantes sin segregación, a la vez que cumple con su tarea-objeto. El encuadre(lugar / horario / roles / actividades / tiempo libre / normas) funciona como marco regulador del tiempo y del espacio para estos sujetos mal anudados, anómicos y desbordados pulsionalmente. El dispositivo posibilita el alojamiento de estos sujetos rechazados, temidos, expulsados de la familia, del trabajo, de la escuela, que oscilan entre paradores y situación de calle, al solicitar un umbral mínimo de exigencia.

Cada caso es único y exige de la participación activa del equipo interdisciplinario en la construcción de la estrategia de tratamiento, que se construye cada vez,  siendo evaluada de manera permanente y siendo pasible de modificaciones según la marcha del proceso.

Al recepcionar al paciente y, si es posible, al referente, se explicitan las características del dispositivo a la vez que se construyen los objetivos de tratamiento y una estrategia terapéutica adecuada mediante la realización del diagnóstico integral e interdisciplinario presuntivo. La oferta de actividades es pensada en función de cada caso gracias a  una característica fundamental del dispositivo: su flexibilidad. La flexibilidaddel dispositivo posibilita adaptar la asistencia del paciente según la estrategia que se haya considerado más conveniente. Algunos pacientes requieren una asistencia a jornada completa (9 horas), pero para otros pacientes se propone la concurrencia a una jornada simple (6 horas). También es posible planificar un tratamiento acotado en días y actividades por razones clínicas, laborales, educacionales u otras.

El equipo profesional del HDcuenta con la coordinación de un psicólogo y se conforma con equipos de tres disciplinas (psicología, trabajo social y psiquiatría) y una enfermera para la atención específica de cada paciente, más un equipo de talleristas (artes visuales,  literatura, psicólogo social, recreóloga). Articulamos además, con otros recursos que provee el hospital: médica clínica, abogada, escuela (primaria y secundaria), carpintería, educación física, musicoterapia. En la actualidad, se realizan talleresde movimiento, audiovisual y de cine. Dos programas semanales de radio. Una asambleade pacientes quincenal; se organiza una comida mensual preparada por los pacientes. Y el histórico campamentoanual en la costa atlántica.

La poblaciónque atendemos está conformada mayormente por personas psicóticas que además padecen extrema vulnerabilidad sociocultural, económica e histórica. Nuestra dirección es la de no hacer consistir aún más a la adicción como el problema central de su padecer, sin desatenderlo ni desestimarlo, pero entendiendo que ese problema es secundario al padecimiento de base. Nuestro objetivo terapéutico no es el de la abstinencia, sino el del tratamiento singular del malestar, tratando de favorecer una posible regulación en los distintos ámbitos de la vida, entre ellos, los consumos. Vale decir, que éstos, dejen de ser problemáticos.

La tramaque construimos, tiene entonces, varios niveles o superficies que se intersectan en múltiples puntos al establecerse series:

  • entre todos
  • entre los profesionales de cada equipo y de cada disciplina
  • entre profesionales y talleristas
  • entre los pacientes
  • entre profesionales y pacientes
  • entre talleristas y pacientes
  • entre educadores y pacientes
  • entre educadores, profesionales y talleristas
  • entre profesionales, talleristas, pacientes y la institución

Ese entramado es ya un marco que sostiene las prácticas

Trabajamos dentro de un marco conceptualinterdisciplinario, que tiene como fundamentos un enfoque dialéctico que configura una antropología en la que se integran los DDHH, la Ley de SMYA, el psicoanálisis, la psiquiatría, los enfoques sociocomunitarios y de la psicología social. Podemos esbozar dicha antropología como el resultado de la interdisciplina, que teniendo un objeto común, lo aborda en conjunto desde cada perspectiva disciplinar. Ese objetocomún se construye, no viene dado.

Entre los fundamentossobre los que tendemos nuestra práctica, podemos citar algunos que resultan relevantes:

  • Hacemos uso de la oferta institucional, del espacio-tiempo y de los distintos saberes para propiciar la singularidad de los sujetos
  • Sin desconocer las diferencias y las asimetrías inherentes al vínculo y roles en juego, sostenemos la consideración para todos de la igualdad como ciudadanosde pleno derecho que habitamos un espacio común,
  • Entendemos a los sujetosde manera integral, sin reduccionismos, sino pensándolos de manera situada, habitando una cultura y una historia
  • Nos interesamos por los pacientesmanteniendo la posición de neutralidad, dejando de lado cualquier entramado discursivo previo, para que así se presenten en su singularidad, lo que nos permite ir trazando una dirección de la cura singular en cada espacio del dispositivo
  • Entendemos que la autoridad se construye en el marco del respeto mutuo, no viene dada y está implicada en la construcción, lógicamente previa, de confianza de los consultantes hacia el funcionamiento mismo del dispositivo

Por todo esto, nuestro tratamiento se basa en:

  • un primer momento lógico de alojamiento del malestar que trae el consultante para así promover la construcción de una demanda (segundo momento) como posibilidad de la construcción de una transferencia (tercer momento). Para lograr y sostener estos momentos, la posición del equipo es la de la rectificación del Otro
  • la deconstrucción paulatina de los discursos sobre la toxicomanía para dar lugar a una palabra plena del paciente, a la comunicación de sus singulares sensaciones y padecimientos.
  • la organización paulatina de una vida posible por fuera de la institución según las coordenadas singulares de cada sujeto
  • la promoción de lazo social y de socialización

 

 

Bibliografía general:

  • Iribarren y Maula, A. (2018).Introducción al Hospital de Día. Inédito
  • Le Poulichet, Sylvie [1987] (2012).Toxicomanías y psicoanálisis. Las narcosis del deseo. 2° edición. Buenos Aires. Amorrortu editores.
  • Ley Nº 26657
  • Quevedo, S. (2010) Acerca de las drogas. Salud y bienestar de los adolescentes y jóvenes: una mirada integral / Hugo Antonio Arroyo … [et.al.] 1a ed. – Buenos Aires : Organización Panamericana de la Salud. Recuperado de http://www.ms.gba.gov.ar/ssps/nacion/SaludBienestarAdolescente.pdf

 

  • Recalcati, M. (2004). La cuestión preliminar en la época del Otro que no existe. Revista Virtualia  (10). Recuperado de http://www.revistavirtualia.com/ediciones/10

Ropajes sociales en torno a la discapacidad: efectos en la clínica psicoanalítica

Autor: Marcos A. Kastelic

 Correo:  marcoskastelic@hotmail.com

Institución: Possibilité – Construyendo Posibilidades

Área Temática: Discapacidad.

Resumen:

La discapacidad resulta un fenómeno dinámico, complejo y ciertamente caótico, que guarda en su seno una problemática de índole social. En los márgenes de los instituidos que circulan en un contexto, se desprenden una cascada de significados obturantes, iatrogénicos, que, como ropajes sociales signan las más de las veces, destinos con sello incluido a sus habitantes. Dentro de los innumerables discursos que nombran a los “angelitos”, los “demonios”, “retrasados”, “minusválidos”, se encuentran algunas acepciones que aplastan la emergencia de aquel sujeto que subyace a los diagnósticos, y a las adjetivaciones coaguladas, ejemplo: “Los discapacitados no tienen maldad, porque son de otro planeta”.

El analista, como figura que forma parte del malestar cultural, puede fácilmente reproducir este arsenal de sentidos establecidos, incluso operar en su praxis desde ese posicionamiento. El analista, sostiene Lacan, es al menos dos: “el analista para tener efectos, y el analista que a esos efectos los teoriza” (Lacan, 1974-75, p. 13). Es por ello que la reflexión permanente en su práctica, así como el repensar su ética, su juicio íntimo, puede acaso distanciarse de las atomizaciones propias de la subjetividad de su época, apostando, al más allá de lo establecido, y al más acá del lazo social.

Palabras Clave:Discapacidad- Instituidos- Ropaje- Ética- Lazo Social.

 

Ropajes sociales en torno a la discapacidad: efectos en la clínica psicoanalítica

Autor: Marcos A. Kastelic

 

Instituidos y Psicoanálisis

En el mundo actual, se dice en las filas de la comunidad que los discapacitados intelectuales, o, más precisamente los retrasados, a saber: “son personitas cariñosas, que no tienen maldad, angelicales” o, por el contrario: “yo no me quedaría ni loca sola con una persona con Síndrome de Down, andá a saber qué te hacen”, decía Laura, joven de 23 años, que tenía mucho miedo a los mogos, como solía decirles permanentemente. Estas acepciones, son sólo un fragmento de aquellos instituidos que suelen circular en torno a la discapacidad como acontecimiento, que nutre las filas del malestar cultural de nuestro tiempo.  Por un lado, la temática suele conmover, porque las personas con discapacidad gozan de un mote de divinos, sin los vestigios pulsionales propios que emergen en los ciclos vitales, o, en contrapartida, el discapacitado deviene un ejemplo si acaso pueden formar parte de la esfera laboral, educativa, recreativa y demás. No obstante, el rechazo más visceral, lacerante, suele teñir las filas de la subjetividad, de aquellos seres que están invisibilizados dentro del concepto de ciudadanía.

Estos polos, son los sentidos en los que bascula ese fenómeno que hoy día lleva el nombre de discapacidad, puesto que a través de la historia, también ha sido denominada como minusvalía o déficit, sin más. Su tratamiento ha variado: de ser arrojados en pozos, o dejados al ostracismo y a la buena de Dios, se ha pasado a las nominaciones que hablan de personas especiales, capacidades diferentes, y un largo sinfín. Estos ropajes sociales, investiduras propias que se desprenden de los mitos propios de un pueblo, del que el psicoanalista como figura también forma parte, son los que obturan el empoderamiento efectivo de las personas con discapacidad en el ejercicio de sus derechos, así como de los márgenes de su deseo, impulso vital y necesario, esa experiencia del sentirse real en su esfera cotidiana.

Del Cuento Puro…

Se dice en los cánones de la medicina de los “trastornos encéfalo craneanos” que sus expectativas de vida son muy reservadas y reducidas. Es por eso que hacer vida normal es técnicamente muy complejo, porque una cosa así, cito: “te arruina la vida”.

Con estas marcas subyacentes, se presenta Diego. Joven de 37 años de edad, del cual se toma conocimiento en un Centro de Rehabilitación, cuya carta inicial reza: “Yo soy un discapacitado”. Con dificultades para caminar, con alteraciones en su voz, y con síndrome de atención dispersa, el paciente ni siquiera profiere su nombre, aquel con el que fue proyectado en el marco de sus vínculos e intercambios lenguajeros con sus progenitores. El accidente fatal en moto, su vehículo preferido para viajar a la provincia de Mendoza (donde vive su abuela materna), había dejado secuelas físicas, pero además, había eclipsado a aquel joven entusiasta, pícaro, sagaz, entre otras características. Su novia lo dejó inmediatamente después de esta crisis intempestiva, que sacudió todo la configuración familiar. Diego, ese trastorno encéfalo craneano (nombrado desde el déficit en ateneos sobre su persona), empieza a desentrañar el “soy” que encierra el concepto mismo de discapacidad, ese que en su cuento del déficit instaura que la persona no puede, pues al serasí, no está apto para circular sin la presencia de otros que lo apuntalen. Su destino está prefigurado pues pasa a ser un niño dependiente, asexuado, que no puede hacer nada que se proponga por sí mismo. Incluso Estefanía, su madre, aún conservaba con melancolía, partes de su moto, aquella con la que su hijo se fue de este mundo en su fantasía, aquella con la que su hijo se convirtió en “este Diego”. La sombra de lo que Diego fue, había conmovido a Estefanía, sacudiendo sus disposiciones maternas, quebrantando el enjambre de significaciones que esta madre guardaba acerca de este joven. En palabras de Freud: “había generado una profunda desazón anímica” (Freud, 1915, p. 238). De su padre no se aportan datos en este breve recorrido, pues no se anotició a ninguna de las consultas, ni atendió los llamados que el terapeuta le realizó en su debido momento.

…A la palabra que cuenta

Diego empieza a dialectizar su situación. En un recorrido que comprende el ciclo de sesiones semanales, inicia un camino de conmoción de los sentidos enquistados que conminan a un destino de imposibilidad. Se quita los ropajes exteriores que forman parte de los saberes científicos, de las clasificaciones diagnósticas, de los signos netamente clínicos y anaómicos. Su deseo empieza a circular por los intersticios de su decir, que toma distancia del “ser”, hacia el “tener” una discapacidad. Que se mantenga erguido y camine con más fortaleza, así como que pueda hacer sus actividades de la vida cotidiana por sí mismo, hace a las veces de que Diego se des-prenda de las cristalizaciones de lo imposible, que, al decir de Maud Mannoni: “encienda con fulgor sus lámparas libidinales y desobstruya los caminos de libertad” (Mannoni, 1964, p.11). El joven empieza a pensar nuevamente en irse a Mendoza, utilizando su certificado de discapacidad, ese documento lleno de codificaciones que nada dice de sus gustos y anhelos. Se vuelve a enamorar, a expensas de que sus padres nada quieren saber de su llamarada pulsional, así como de su nueva elección. Incluso inicia un trabajo, que hasta el día de hoy sostiene, pues le sirve para poder comprar cosas, y no depender de ningún tipo de ayuda o beneficio previsional.

“Yo soy Diego, tengo una discapacidad…Pero puedo hacer esto, y aquello”. Diego ya no hablaba desde el déficit, sino que se des-contaba desde este halo, cifrando su deseo en otro orden, hablando en nombre propio, inscribiendo desde su agencia narrativa un trazo distinto al destino de oscuridad.

De la narración mítica que una sociedad prefigura para sus minorías, aquella que debe soportar desde su acervo de ideales con sus mecanismos de segregación y discriminación o, de la sobreestimación angelical, el joven inicia su periplo en la vida desde un saber hacer que no se condice con los márgenes de lo dicho, sino de su propia producción de saber, aquel que favorece a la salida exogámica.

Conclusión:

“El analista forma parte del concepto de inconsciente” (Lacan, 1964, p.781), así como forma parte del concepto de discapacidad. Desde la óptica del presente, se intenta la desaprensión de los mitos instituidos, en pos de, a partir de una ética que se centra en las posibilidades del sujeto, deconstruya incluso, aquellos mitos que la familia en su seno, guarda sobre aquel miembro con discapacidad de nacimiento o adquirida, como en el caso estipulado.

De lo que se trata es de pasar del “dis”, prefijo que denota diferencia o déficit, hacia la capacidad, la potencialidad. Se propone pasar de los mitos sociales, al mito individual de la persona, hominizado por un lenguaje que lo proyecta, tatúa y precede en el tiempo lógico. Se propone, que los únicos “dis” que tienen relevancia en la clínica de la discapacidad, son, en primer lugar, el dis-curso, esa estructura necesaria que excede a la palabra y propende al lazo social como horizonte. En segundo término, y como un enclave al supuesto anterior, la dis-posición del analista frente a la alteridad que la temática encierra frente al encuentro con el otro…dentro de sí mismo.

 

 

Bibliografía Empleada.

Freud, S. (1915) [1917]: Duelo y Melancolía. Página 238. Amorrortu Editores. Madrid.

Lacan, J. (1964): Posición del inconsciente. En Escritos 2: Página 781. Editorial Biblioteca Clásica del Siglo XXI. Madrid.

Lacan, J. (1974- 75): Seminario 23: “R.S.I.”. Clase 1: 10 de Diciembre de 1974: Página 13. Editorial Paidós.

Mannoni, M. (1964) [1992]El niño retardado y su madre.Editorial Paidós. Prólogo: Página 11. Bs. As. Argentina.

Del dicho al hecho hay mucho trecho

 

Autora:Lic. Silvia Kamien

Correo: silviakamien@fibertel.com.ar

Área temática: Alteraciones en los contextos y subjetividad actuales.

Palabras clave: Género, desigualdad, mujeres, techo de cristal, subjetividades.

Introducción

Vengo trabajando en la temática de Género hace muchos años… Leí numerosos trabajos, papers, tesis, libros… Estudié en profundidad los conflictos por los que atravesamos las mujeres en relación con los mandatos culturales y la construcción de la subjetividad femenina.  Desde mi práctica clínica, pasan por mi consultorio mujeres de diferentes edades, profesiones, clases sociales, sexualidades, estados civiles, etc. Las escucho. Sus discursos siguen atravesados por la omnipresente temática de los estereotipos de género en sus vínculos primarios, en sus desarrollos profesionales y laborales, en sus relaciones de pareja, en su relación con el poder y con el dinero.

Lamentablemente durante todos estos años de trabajo, de acceso a tantos derechos,  a esta nueva visibilidad cada vez mayor de la discriminación hacia las mujeres…. veo, casi perpleja que muy poco se ha logrado. Con esto, aclaro no dejo de percibir, reconocer y admirar los avances extraordinarios  promovidos por los incansables y luchadores movimientos de mujeres, académicas, legisladoras, políticas, profesionales, trabajadoras, amas de casa, estudiantes, jóvenes y cada una de nosotras desde nuestros pequeños y atesorados territorios ganado.

Mi intención en este trabajo es revisar, a vuelo de pájaro, aquellas situaciones en las cuales observo asombrada la persistencia de conductas, discursos, deseos asociados a los viejos mandatos patriarcales, obstáculos tanto objetivos como subjetivos.

Sobre el mundo laboral

Lo laboral sigue siendo uno de los temas generadores de tensión  en la vida de las mujeres.  Las mujeres altos niveles de formación, las obreras, las empleadas administrativas, las cajeras de bancos o de supermercados, etc. aceptan con total naturalidad remuneraciones menores que las de sus compañeros varones. La economista Mercedes D Alessandro ha trabajado esta temática y muestra de qué manera se sigue reproduciendo el modelo patriarcal en el mundo del trabajo y del dinero. Las mujeres saben  que a la par de sus compañeros varones, podrían tanto negociar sus salarios como acceder a puestos jerárquicos y competitivos. La escasa autovaloración parece ser, desde la propia subjetividad, un obstáculo en sí mismo.  El deseo del éxito en lo laboral entra en tensión con  la cultura de la abnegación, el sacrificio y el eterno mandato del “ser para los otros”? Recurramos  al concepto de Techo de Cristal trabajado por Mabel Burin “Ese techo imperceptible, imposible de atravesar”Obstáculo objetivo y obstáculo subjetivo. Todavía… el deseo de crecer económicamente, ambicionar prestigio y ocupar posiciones de liderazgo sigue siendo una mala adjetivación para las mujeres.

Sobre los derechos

El avance y los logros en materia de derechos adquiridos para las mujeres, los niños y las sexualidades es innegable.  El voto femenino, las mujeres y los niños como sujetos de derecho, el cupo femenino (discriminación positiva) para que las mujeres puedan  crecer en el mundo de la política, la creación de organismos y la sanción de leyes en defensa de las mujeres, los  movimientos y la  legislación a favor de las víctimas de violencia de género, el matrimonio igualitario. Sin embargo, se  siguen multiplicando las violencias, los femicidios, los abusos contra las mujeres y los niños, la discriminación sexual, mientras el sistema judicial se resiste y lentifica ante estos  avances. Las mentalidades en las escuelas, los juzgados, las empresas, la institución de la familia, la cultura médica y la académica, continúan lamentablemente ese mismo camino de resistencia. Sinceramente, mirando a nuestro alrededor pareciera que muchos aún no se han enterado.

Sobre la maternidad

La cultura patriarcal instalada en la Modernidad en Occidente ha ubicado predominantemente a las mujeres en el lugar de madres, amas de casa y esposas. El estereotipo tradicional de las mujeres opera como un guardián invisible y así se constituye en el pilar fundamental de la construcción de la subjetividad femenina. El ideal maternal (la buena madre) se sigue sosteniendo sobre el axioma de la presencia exclusiva de la madre en la crianza del bebé, aunque las condiciones del mundo externo no provean de facilitadores para este momento, la falta de guarderías y licencias cortas por maternidad y paternidad para las madres trabajadoras, etc.  Como lógica consecuencia, el proceso de una salida al mundo público para las mujeres que eligen ser madres producirá una  insoportable tensión entre los requerimientos (tanto objetivos como subjetivos) de la crianza, y el deseo de crecer en un mundo profesional, ganar su propio dinero y lograr una mayor autonomía. El proceso de narcicización en las mujeres va perdiendo espacio para así seguir reproduciendo el viejo modelo de abnegación, sacrificio y “ser para los otros”. Esto, en absoluto contraste, aún hoy, con la construcción de una subjetividad masculina basada en  la legitimación del deseo de poder, de dominación y de éxito en el mundo público, un “ser para sí”.

Las mujeres entrampadas y devueltas al confinamiento del espacio doméstico en aras de construir un ideal de maternaje exclusivo, esforzado y sacrificado? La maternidad vista nuevamente como la vía regia del acceso a la felicidad, la completud, el amor perfecto (muchas veces planteada sin la necesidad de un padre) que, por supuesto, supondrá siempre la autorrenuncia, la incondicionalidad a cambio de ser reconocida y amada como una “buena madre”.

Durante la mayor parte de la historia, las mujeres han luchado contra un ideal maternal que se les trataba de imponer; un ideal de perfección que internalizan y que a partir del cual juzgan con culpa a su propia maternidad.

Sobre las sexualidades y la diversidad

Nuestra subjetividad construida durante años desde un modelo patriarcal y tradicional ¿podrá cambiar al mismo ritmo que la legislación sobre los derechos igualitarios y respetuosos de la diversidad en las sexualidades? Las instituciones  reproducen, como en una cinta de Moebius,  las mismas conductas autoritarias y culpógenas acerca de las sexualidad   aceptada y normalizada en el marco ineludible de la binaridad.

Entre nosotros, el psicoanálisis más ortodoxo aparece como un gran agente normatizador de las subjetividades. Actúa como autoridad al dirimir y diferenciar sin dejar lugar a dudas, a la clásica binaridad  de los géneros como la única vía de normalidad en la sexualidad. La heterosexualidad será  la única opción saludable en la vida sexual de un sujeto. Los homosexuales, los travestis, las personalidades trans, serán leídas como patologías, perversiones ,conductas desviacionales…                               El psicoanalista francés Thamy Ayouch, hace una lectura crítica del psicoanálisis con respecto a las diferencias sexuales y a los modelos tradicionales propuestos desde esa mirada limitada. Cualquier otra elección sexual será tomada como perversa. Las malas identificaciones, un complejo de Edipo no resuelto o mal resuelto, la ausencia de la ley del padre, la negación de la falta, la negación de la diferencia serán indefectiblemente interpretadas como la dificultad de algunas personas en acceder a la sexualidad heterosexual y, por ende, a poder desarrollar una vida sexual normal y feliz.Pero, ¿es éste el espíritu del psicoanálisis como ciencia? No será hora de retornar a una ciencia  esencialmente cuestionadora,que se atreva nuevamente a subvertir y deconstruir estos duros y añejos axiomas binaristas y autoritarios?

Desde mi práctica clínica, escucho diariamente a las mujeres narrando, casi como en una letanía, las mismas tensiones a las  aún hoy, son sometidas una y otra vez.

– “pude tener la tarde libre porque él tenía que trabajar. Me sentí re- libre.”

-“cuando él no está, la casa se relaja, los chicos, todo es más tranquilo.”

-“mi jefe me consideraba para la gerencia pero, como tengo los chicos…dijo que seguramente no me iba a serme posible…”

-“no hay reuniones del bloque (una diputada) en horarios fáciles para las mujeres. Así siempre son ellos los que terminan tomando las decisiones y repartiéndose los puestos.”

-“¿cómo hago para volver a la oficina?  Voy a tener que interrumpir la lactancia…Se me acabó la licencia. No hay una guardería en la empresa. Con quién dejo al bebé

-“me aterroriza. Me da miedo hablar, todo lo vuelve loco. Y se pone violento…

Podría seguir citando frases así  ad infinitum y podrían ser habladas por mujeres de distintas generaciones.

Del dicho al hecho…hay mucho trecho. Es difícil sacar alguna conclusión  y mucho menos colocarnos en una posición optimista acerca de los cambios logrados en las relaciones entre los géneros. Visibilizar esta conflictiva, ha sido innegablemente importantísimo. Sin embargo, el modelo de pensamiento  binario es sin duda harto potente y sigue apropiándose de nuestras cabezas y miradas, de nuestros prejuicios, nuestros pensamientos y nuestros pequeños actos cotidianos.

El trecho que separa aún, el dicho del hecho, dependerá  de un cambio profundo en nuestras subjetividades entramadas en el entorno, la historia y los mandatos culturales. Será cuestión de seguir andando, conscientes de esta lentitud y armar territorios fértiles y fecundos (para usar palabras ligadas a lo femenino)  cada vez más potentes.

Bibliografía

– Burin, Mabel y Dio Bleichmar, Emilce (comps).Género, Psicoanálisis, Subjetividad.Ed. Paidós. 1996.

-Burin, Mabel,  Meler, Irene. Género y Familia. Ed. Paidós. 1998.

-D’ Alessandro, Mercedes. Economía Feminista. Ed. Sudamericana. 2016.

-Gimeno, Beatriz. “Madres en la trampa del amor romántico”. Revista Anfibia. Univ. Nac. de San Martín. 2016.

-Thamy, Ayouch. Conferencia en Asociación de Psicólogos de Bs. As. Abril 2017.

Cuando el cuerpo del analista tiembla en su sillón.

Autora:Valeria Isabel Guerrero.

Correo:valeriaiguerrero@hotmail.com

Área Temática: Alteraciones en los contextos y subjetividades actuales.

Resumen.

La angustia del analista que se pudo ubicar a partir del relato de las circunstancias en las que murió un paciente con quien se venía sosteniendo un trabajo analítico de varios años, resignificó la posición del analista respecto de las coordenadas por las que se orientaba en la dirección de esa cura. (Conmoción que alcanzó al dispositivo de control del deseo del analista que se sostenía hasta entonces).  El encuentro con el sintagma de la psicosis ordinaria, en tanto la normativa fálica ha perdido la hegemonía de su tradición al encontrarse incluida como una más entre otras soluciones para orientar el goce, fue un punto de arribo pero también de partida en una nueva orientación.  Considero que la instancia de la presentación de este caso en una jornada clínica es el marco en el que ofrecer a la discusión este obstáculo en la práctica,  como efecto de formación.

Palabras Claves: Angustia – Posición del Analista – Pasaje al acto – Efecto de Formación

Cuando el cuerpo del analista tiembla en su sillón.

Autora:Valeria Isabel Guerrero.

“…. Pero el analista que entra en su práctica, no está excluido de sentir, gracias a Dios, aunque presente muy buenas disposiciones para ser psicoanalista, en sus primeras relaciones con el enfermo en el diván alguna angustia.”[1]

La Angustia un afecto que no engaña

“La clínica es lo real como imposible de soportar. Este soportar lo imposible es equivalente a la posición analítica, porque consiste para el sujeto que se analiza en soportar lo real.”

“Este soportar lo imposible incluso es lo que puede conducir al analista a imaginar que su forma habitual es ser impasible, con el estilo Séneca que se obtendría precisamente del pase: ser impasible como habiendo alcanzado la posición de lo imposible, de soportar.”[2]

¿Cómo pensar la posición del analista?

En relación a esto haré un breve relato clínico sobre Juan,un joven de veinticinco años. Llegó a la primera consulta por la derivación de un Psiquiatra, con diagnóstico de “trastorno de ansiedad generalizada” y prescripción de medicamentos (antidepresivos y ansiolíticos). Estos le permitían palear su desgano, aburrimiento y falta de sentido, como solía mencionar en cada una de las sesiones “soy un ser muy sensible”. Su mundo estaba pincelado por un gris fluorescente que se encendía y se apagaba de acuerdo a la ruta que trazaba su montaña rusa de emociones.

En la primera sesión se presenta como músico de una banda de rock y estudiante universitario. En la paleta de colores familiares, Juan era la debilidad de su madre, el menor de los hermanos y en dicha paleta solía ocupar la gama de los colores oscuros junto a su padre y su tío paterno, donde a este último se lo tildaba dentro del seno íntimo familiar como: “el fracasado de la familia”. Juan se identificaba con su tío, pero al mismo tiempo le causaba temor heredar dicho lugar. Su padre era devaluado, sin voz, porque acostumbraba callarse la boca y su lema era : No confrontar con la familia. Su madre se mostraba poderosa y exitosa, era según sus dichos, la que comandaba la familia y montada en la imagen del caballo pintado por un artista famoso, tal como habituaba presentarla Juan, manejaba los hilos invisibles y visibles de esa familia modelo. Su hermano mayor aparecía con el color más brillante hasta el punto que enceguecía con su violencia y tiranía dentro del circuito familiar. La ironía era moneda corriente en el trato con Juan “sos un caso perdido”circunstancia que lo lastimaba demasiado.

Relata que tuvo una novia hermosa a la cual decía amar, y al mismo tiempo sus rarezas lo perturbaban en exceso. Finalmente producto del trabajo analítico pudo separarse de ella.  Cuestión que le llevó un importante recorrido de su singular análisis.

En el transcurso de su tratamiento el joven pudo ubicar la relación conflictiva con el hermano mayor, y soportar el trabajo de duelo de la separación con su novia.

En una de sus sesiones habituales refiere sobre el final de la misma, que va a formar parte de un emprendimiento organizado por su hermano mayor. La analista asombrada y sorprendida por lo inesperado de la decisión tomada interroga sobre esto. Le recuerda que en dos oportunidades desistió de aquel tentador emprendimiento, dada la complejidad del vínculo que mantenía Juan y su hermano mayor. Este último, figura dominante y tirana, parecía haber perdido esa pregnancia en Juan, pero a partir de la decisión tomada aparecía trastabillando la construcción de su posición ante el mismo.

La respuesta de Juan fue: “…Tengo que crecer, madurar y tomar responsabilidades porque sino las consecuencias van a ser terribles….”te pago la próxima porque hoy no llegué al cajero” y se fue..

Dos días después de la sesión, la analista recibe una llamada del hermano mayor de Juan donde refiere que su hermano había tenido un accidente:”…se cayó por el agujero del techo y yo no sé como pasó eso…. Por favor podría venir a ver a mi hermano, no sabemos cuanto tiempo va a vivir, tiene muerte cerebral”.

La analista ubica su propia angustia por un temblor que le recorrió el cuerpo e inmediatamente acepta ir.

Ante el acontecimiento “la muerte de Juan“, la analista resignifica su posición en relación a las coordenadas por donde se orientaba.

De manera singular, después de algunos recorridos por distintos dispositivos de control, la analista confrontada con lo imposible de lo real se planteó diferentes interrogantes y obstáculos de la práctica misma.

¿Se podría decir que se hizo manifiesto en el ser de Juan”un desorden provocado en la juntura más íntima del sentimiento de la vida del sujeto”?[3]

Esta caída de Juan por el agujero del techo ¿sería el correlato del pasaje al acto, en función del dejar caer que trabaja Lacan en el seminario 10 de La Angustia? donde dice: “… que es necesario precisar desde que lado es visto ese dejar caer. Es visto, desde el lado del sujeto. El pasaje al acto está del lado del sujeto en tanto que éste aparece borrado al máximo por la barra. El momento del pasaje al acto es el de mayor embarazo para el sujeto, con el añadido comportamental de la emoción como desorden del

movimiento. El sujeto no puede sostenerse más como sujeto fundamentalmente historizado, y cuando no puede sostener su estatuto de sujeto, se precipita y bascula fuera de la escena.[4]

Cabe destacar que en ningún momento del tratamiento Juan planteó la posibilidad de terminar con su vida o algo que se asemeje.

“Es un atravesamiento salvaje del fantasma. En este sentido el pasaje al acto nos aclara acerca del aque es prevalente para el sujeto, pero no nos aclara su fantasma. Y a este nivel el pasaje al acto va al revés de la construcción, en la cura analítica, del fantasma; es decir, va en el sentido opuesto de toda elaboración de saber acerca del fantasma fundamental que anima al sujeto.”

“Es rechazo al saber, se trataría de una exclusión al saber en su raíz, hasta lo que constituye la fuente fundamental del saber, su punto límite, lo que constituye el cuadro adentro del cuadro, que es también fuente primordial que proporcionará el cuadro significativo y ordenará toda producción del saber del sujeto; hay exclusión entonces del fantasma fundamental.”[5]

La pregunta continúa abierta, y en tal sentido hay una reflexión que nos orienta tal vez no hacia una respuesta, porque quizá no deba ser respondida, pero sí nos sirva de guía a los analistas para ofrecer a la discusión este obstáculo en la práctica, como efecto de formación.

Muchas Gracias

Citas

1 LACAN, J. [1962-1963]. (2015). Libro 10. La Angustia.Buenos Aires: Editorial Paidós. Cap.I.P p. 13

2 MILLER, J. A. (2018) Del Síntoma al Fantasma y Retorno. Buenos Aires. Editorial Paidós. Capítulo XIII. Pp. 224-225

3 MILLER, J. A.[2008] (2010). El Caldero de la Escuela, Nueva Serie N° 14Efecto Retorno sobre la Psicosis Ordinaria.” Buenos Aires: Publicación de la Escuela de Orientación Lacaniana. Pp. 20

4 LACAN, J. [1962-1963]. (2015). Libro 10. La Angustia . Buenos Aires: Editorial Paidós. Capítulo IX. Pp. 128-129

5 TROBAS, G.(2003) Logos 1, “Tres respuestas del sujeto ante a la Angustia: Inhibición, Pasaje al Acto y Acting Out.” Seminario dictado por Guy Trobas. Nueva Escuela Lacaniana, Buenos Aires: Serie Trigrama Ediciones.Pp. 39-40

Bibliografía General.

LACAN, J. [1966-1971] (1981). Escritos I. Cuatro. La Dirección de la Cura y los Principios de su Poder.México, España, Argentina, Colombia: Siglo veintiuno editores. Punto v. Pp. 251.

LACAN, J. [1962-1963]. (2015) Libro 10. La Angustia. Buenos Aires: Editorial Paidós. Cap.I.P p. 13.

MILLER, J. A. [2008].(2010) El Caldero de la Escuela, Nueva Serie N° 14Efecto Retorno sobre la Psicosis Ordinaria.” Buenos Aires: Publicación de la Escuela de Orientación Lacaniana  Pp. 20.

MILLER, J. A. (2013)  La Angustia Lacaniana.Buenos Aires: editorial Paidós

MILLER, J. A. (2018) Del Síntoma al Fantasma y Retorno. Buenos Aires. Editorial Paidós. Capítulo XIII. Pp. 224-225.

LACAN, J. [1962-1963]. (2015). Libro 10. La Angustia. Buenos Aires: Editorial Paidós. Capítulo IX.  Pp. 128-129

TROBAS, G. (2003) Logos 1, “Tres respuestas del sujeto ante a la Angustia: Inhibición, Pasaje al Acto y Acting Out.” Seminario dictado por Guy Trobas. Nueva Escuela Lacaniana, Buenos Aires, serie trigrama ediciones. Pp. 39-40

La complejidad del concepto de víctima ante situaciones de violencia

Autora: Lic. Nadina M. Goldwaser (

Correo:nadinagold@gmail.com

Área temática: Alteraciones en los contextos y subjetividades actuales.

Resumen:

Este trabajo se propone complejizar el concepto de víctima para poder intervenir en el campo de las violencias extremas en las que, como en este caso, se entrecruzan cuestiones políticas, de derechos humanos y de salud mental. Se trabajará en relación al acompañamiento de una víctima sobreviviente del incendio de un taller textil clandestino      y su testimonio en el juicio oral por esta causa. El texto pretende analizar la complejidad del psicoanalista en esta tarea en relación a la idea del lugar de la víctima y las dificultades que esa posición presenta respecto del sujeto que ha sufrido situaciones de extrema violencia.

Palabras clave: Víctimas – Violencia – Extranjeridad – Restitución de derechos.

 

La complejidad del concepto de víctima ante situaciones de violencia

Lic. Nadina M. Goldwaser

 

“Y aunque a veces esa realidad es difícil de digerir y nos deja desconcertados, seguimos preguntándonos por dónde desarmar la gran máquina que nos presentan como ’lo que hay’, como nuestra única realidad posible.”

Juan Vázquez (Colectivo Simbiosis Cultural)

 

En el incendio de un taller clandestino de la calle Luis Viale de la C.A.B.A. mueren, en el año 2006, cinco niños y una mujer embarazada. 67 personas vivían hacinadas allí. Compartían un solo baño sin agua caliente y trabajaban más de 15 horas por día. El tendido eléctrico precario para los televisores y tres ventiladores no alcanzaba para hacer habitable el entrepiso de madera donde estaban las habitaciones separadas por cartones y telas y los colchones en donde dormían tirados sobre el piso.

El taller textil funcionaba también como vivienda: Allí se cocinaba, se criaba hijos, se dormía y se trabajaba. Este espacio creaba la ilusión de protección frente a una ciudad desconocida, dado que sus habitantes eran bolivianos. Los tránsitos migratorios generan prácticas bajo un carácter ambiguo: autogestivo, versátil pero a la vez vehículo de explotación y nuevas servidumbres. Los saberes y tradiciones comunitarias son aprovechados como recurso de mano de obra barata y dispuesta a la flexibilidad extrema. Tal como menciona Verónica Gago (2014): “La aparición y masificación de nuevas formas de trabajo informal, ilegal, precario, especialmente post 2001, visibilizaron aún más mano de obra migrante como elemento clave de recomposición económica. Nomadismo objeto de riesgos, sufrimientos, peligros pero también de anhelos de progreso y expectativas.” (Gago, 2014: 96).

A raíz del incendio antes mencionado, se impulsó por parte de una organización de costureros, un proceso judicial cuyo juicio oral se llevó a cabo recién diez años después de producido el hecho.

En este contexto, mi intervención comienza cuando me solicitan acompañar a quien es madre de una de las víctimas y querellante en el juicio. Ella tendrá que testimoniar en este proceso y ello se le presenta de modo muy angustiante dado lo que implica revivenciar el trauma y la culpa que le genera la muerte de su hijo, amén del juicio en sí.

Este trabajo se propone complejizar el concepto de víctimapara poder intervenir en el campo de las violencias extremas en las que, como en este caso, se entrecruzan cuestiones políticas, jurídicas, de derechos humanos y de salud mental.

Uno de los ejes a trabajar tiene que ver con el concepto de extranjeridad. Ser extranjero resulta complejo dada la soberanía de lo propio que nos exige estar dispuestos a des representarlo familiar, lo íntimo, para dejar entrar lo ajeno. Muchas veces, lo que ingresa como intrusión no se tolera y se intenta rápidamente eliminar la diferencia tratando de convertir al otro en un igual o, por el contrario, en alguien radicalmente diferente para así, poder expulsarlo.

En el fallo dictado por el ex Juez Norberto Oyarbide (2008) -en el que se sobreseen a tres directivos de la marca “Soho”, quienes habían sido acusados de contratar talleres de costura donde empleaban inmigrantes indocumentados- expresa respecto al modo de explotación de los que trabajan en condiciones de máxima precariedad, que lo hacen siguiendo la herencia de “costumbres y pautas culturales de los pueblos originarios del Altiplano boliviano de donde proviene la mayoría, y que quienes conviven en el taller son un grupo humano que funciona como un Ayllu o comunidad familiar extensa que actúa en cooperativa”(Gago,2014:160) De este modo, al encuadrar el Ayllu como estructura ancestral cultural del pueblo aymara, se lo niega también como forma de organización de trabajo, invisibilizando las relaciones de explotación que se generan en esta forma de producción.

En el juicio de Luis Viale, los abogados defensores también apelaron a este tipo de defensa para justificar la explotación y pretender exculpar a quienes fueron los victimarios. Esto produce una gran distorsión dadas las diversas modalidades perversas que deben enfrentar quienes han sido víctimas de tan graves violencias.

Desde esta perspectiva, una discusión que se ha venido dando al interior del colectivo migrante Simbiosis Cultural, y que derivó en una cooperativa para alojar a quienes han podido salir de estas condiciones de explotación, tiene que ver con una posición política en la cual se sostiene que, el apropiarse de la nominación de “esclavos” víctimas de explotación, deja a quienes así son nombrados sujetos de una narrativa del sometimiento que no es como ellos verdaderamente se sienten e identifican.

El colectivo Simbiosis Cultural, ha logrado, a través de muchos años de lucha y resistencia, crear su propia cooperativa e incluso escribir su historia en la editorial creada por ellos y llamada “Retazos”. Interesante nombre en relación a lo que proponen “cultura ch´ixi”, descripta por la socióloga Rivera Cusicanqui (2010) “como el modo de pensar la coexistencia de elementos heterogéneos que no aspiran a la fusión y que tampoco producen un término nuevo, superador y englobante”, pero que sí pueden funcionar como modos elaborativos ante las diversas situaciones que podrían arrasar su subjetividad, si no se las tramita de algún modo.

Para los profesionales de la salud mental, la complejidad se nos presenta respecto a la idea de “víctima”, la cual radica en que, quienes han sobrevivido a este tipo de situaciones y han perdido a familiares muy cercanos, vivencian lo que les ha sucedido con mucha culpa. La crueldad altera la potencialidad vincular, imposibilita la tramitación de la información hasta llegar a destituir y despojar a quienes habitan esas escenas. Opera sin mediatización y tergiversa la capacidad de pensar, asimilar, protegerse. Por ello el enfoque del profesional supone pensar lo traumático, sus efectos y los modos en los que podrán o no ser elaborados los mismos. Esto no significa que sólo se trabaje en esa dimensión, pero es un punto de partida y condición importante para acompañar a un sujeto en la difícil tarea de restituir derechos perdidos.

Puget describe a cierto sujeto en calidad de des existente,refiriéndose a “aquel sujeto que, debido a una disposición que lo excede, es declarado prescindible, descartable” (Puget, 2015). Los expulsados del sistema no despiertan interés, y por ello no se pone en juego el sentimiento de responsabilidad social. Esto produce estados de confusión y desestabilización que generan culpa en el sujeto denominado des existente. Se torna sobre sí mismo la responsabilidad y la vergüenza de no ser. Para que alguien se haga responsable, tiene que tomar contacto con la presencia del otro. Y el otro es otro, en tanto y en cuanto no sea sólo un cuerpo sufriente, sino un cuerpo con ideas, al decir de Badiou (2004).

Otra cuestión a señalar es en relación a lo traumático y la memoria. En el trabajo con la testigo y querellante, ella relataba que sentía que cada día revivía el momento del incendio, y que, al mismo tiempo, se le iba borrando de la memoria la cara de su hijo muerto. Lo traumático genera una enorme distorsión en los modos de olvido y de recuerdo. “Ya no hay recuerdos (…) lo que hay es otra cosa. Hay algo permanentemente presente que no se puede olvidar ni guardar en espera” (Toporosi, 2018:48). Lo traumático resulta tan intenso que no puede ingresar en el circuito de la represión ni ser ligado. Es necesario que algo del orden del recuerdo ingrese para que luego pueda ser olvidado. Lo traumático emerge, no como escenas posibles de ser simbolizadas, sino como retazos o fragmentos recortados. Aparecen en el sujeto impresiones sensoriales o cenestésicas desligadas, difíciles o imposibles de metabolizar. Se trata pues de hacer un trabajo creativo y productor de ciertos sentidos, a modo de tejido, en el que se puedan ir reconstruyendo escenas de eso que aparece como un agujero en la propia historia. Al mismo tiempo, intentar entramar esas escenas junto con el cúmulo de experiencias previas y de significaciones que encadenan la subjetividad de quien ha sufrido este tipo de traumatismos.

Se pretende proponer salidas posibles al lugar de sometimiento y de sufrimiento para poder así transformarlo en potencia, en el sentido de encontrar modos que no dejen al sujeto paralizado y sin posibilidad de reacción.

Por último, una observación respecto del proceso judicial en los casos de violencia extrema. La justicia debería erigirse como un espacio posible de inscribir una legalidad que de otro modo intensificaría y perpetuaría el trauma. Cuando no hay una sanción -como forma de “restitución”-, entonces lo que se produce es una revictimización traumática para ese sujeto.

 

Bibliografía citada

  • Badiou, A. (2004) La idea de Justicia. Conferencia dictada en el salón de actos de la Facultad de Humanidades y Artes de Rosario
  • Gago, V. (2014) La razón neoliberal: economías barrocas y pragmática popular.Buenos Aires, Ed. Tinta Limón.
  • Toporosi, S. (2018) En carne viva: abuso sexual infanto juvenil. Buenos Aires,   Topía.
  • Rivera Cusicanqui, S. (2010) Ch´ixinakax utxiwa:una reflexión sobre prácticas y discursos descolonizadores. Buenos Aires, Ed. Tinta Limón.
  • Puget, J. (2015) Subjetivación discontinua y psicoanálisis. Incertidumbres y certezas .Buenos Aires, Ed. Lugar.

¿Cuándo tomar a una niña o niño en análisis?

Autora:    Graciela Alicia Currás.

Email: gracielacurras@hotmail.com

Institución:  Equipo Asistencial El Duende.

Área temática: Infancias y adolescencias arrasadas.

Palabras claves: despatologización-orientación-lo niño-lo singular-el misterio.

Resumen:

Recorte clínico de un trayecto en la admisión de una niña diagnosticada con espectro autista. Trabajo orientado a la despatologización de la infancia y orientación a padres.

La pregunta va al diagnóstico. Despatologizar la infancia, para volver a pensar” lo niño”, en esa tensión entre quien lo  aloja en su singularidad y el misterio que interroga a cada uno respecto a algunos términos.

Lo que retorna del niño para cada uno, violencia como nivel de desconocimiento.

 

 

¿Cuándo tomar a una niña o niño en análisis?

Autora:   Graciela Alicia Currás.

Email: gracielacurras@hotmail.com

En estos tiempos de rechazo a la diferencia, de ausencia de autoridad, de padres desorientados entre exceso de datos, signos patologizantes, escuelas que solicitan diagnósticos a salud para ofrecer propuestas educativas y neurólogos, que pueden llegar a determinar escolaridad, según criterios médicos.

En esta superposición de espacios y saberes que se deslizan en una superficie sin pliegues, terminan abroquelándose términos que indistintamente se combinan, haciendo un espacio que condensa y se desplaza y dejando a los padres impotentizados y esperando tener algún mapa que los oriente, muchas veces obedeciendo y otras sin poder tomar una decisión acerca de cómo tratar las dificultades que se les presentan en sus hijos.

Así es como llegan a consulta los padres de E, una niña de apenas dos años y medio, con un diagnóstico de “espectro autista” dado en un prestigioso centro de atención, con una indicación médica de sacar un certificado de discapacidad, para que desde la prepaga subsidien un dispositivo de atención a domicilio. Esto implica que para E. deje de existir un espacio fuera de su ámbito familiar, espacio exogámico, alojada con otros niños de su edad.

El dispositivo de tratamiento que ofrecen a los padres de E.  surge de la observación de conductas en la niña que indican, según protocolo, una presentación “espectro autista”: caminar en puntillas, no responder al nombre, aletear y no detenerse a mirar (lo que se le ofrece) pasan a ser signos que terminan clasificando y patologizando su modo y angustiando a los padres en relación a tener que pensar en una discapacidad en E., restarla del jardín maternal y recibir profesionales toda la semana a la manera de una internación domiciliaria.

TODO concentrado en un solo lugar, proponiendo, verificando, observando y haciendo del hogar de E. un lugar de asistencia pedagógica, fonoaudiológica, de terapia ocupacional, etc.

Hacer del apreHender un aprender ligado a ciertas hipótesis de un saber médico que no sabe de tiempos lógicos del sujeto, parece surgir un laberinto con salidas impuestas, que eliminan la posibilidad de relevar las potencias de E., introducción a un programa pensado, sin considerar a la niña con un  protocolo de entrenamiento que rechaza la alteridad.

“¿Cómo puede saber el ser? …Ya que el límite,…, está hecho de que hay seres que hablan, se pregunta qué podría ser el saber de los que no hablan. Se lo preguntan. No saben porque se lo preguntan. Pero se lo preguntan de todos modos, y hacen para ratas un pequeño laberinto.

Así esperan encaminarse hacia lo que es un saber. Creen que la rata va a mostrar que capacidad tiene para aprender. ¿Apre(h)ender qué?: lo que le interesa claro. Y a la rata ¿Qué se supone que le interesa? La rata esa no se aprehende como ser, sino, en verdad, como cuerpo”. (pag168.La rata en el laberinto. S.20.Aún. Lacan.)

El reconocimiento de algo frente a lo cual un ser es capaz de responder o tener una reacción termina transformando la pregunta  del saber en la de un aprender. Podemos afirmar que la unidad ratera puede aprender algo, pero hay una vuelta que plantea, es la de saber si va a aprender a aprender. Ahí estamos en el principio de cualquier experiencia.

“La experiencia del laberinto, si tomamos en cuenta lo tocante al saber inconsciente, no puede dejar de ser interrogada sobre el punto de saber como la unidad ratera responde a lo que ha sido cogitado por el experimentador no a partir de nada, sino a partir de lalengua”. (Pág. 170.La rata en el laberinto.)

¿COMO HACER LUGAR A LO NIÑO?

Primer momento de alojamiento, la angustia de los padres. Escuchar (los), extraer los términos que resuenan en ellos y ubicar en E. el sentido de ese término  como respuesta en la niña. Como orientar a ver a la niña en su constitución subjetiva, lo construido, las detenciones y los momentos de pasajes en el armado de su mundo. Por ejemplo a este “no responde a su nombre”, sólo responde si es llamada por sus padres, aún no hay otros que la llamen, para ella. No responde a cualquier adulto, no hay otros que puedan tomar ese lugar en el llamado.

“Aletea”, si aletea cuando la alegría o la emoción la desborda, exceso que aparece en situaciones puntuales, pulsiones que aun no encuentran su cauce.

“No demanda”- Solo solicita cosa de su necesidad, agua, comida, etc., dirigida a sus padres. Aun no agrego mundo a su mundo familiar. No ha pasado a la exogamia.

“No controla esfínteres”- se puede observar un trabajo que la niña está realizando que orienta que va hacia ese aprehendizaje. Ha comenzado a retener objetos y no querer soltarlos diciendo “mío”, aparece queriendo tener el control de algunas situaciones en el juego, suelta algo cuando ella lo decide, despliega pulseadas con sus padres cuando le solicitan algo, asoma un trabajo subjetivo en relación a la pulsión de dominio y el armado de la escena.

Cuando los padres comienzan a verla en sus posibilidades, en las condiciones de posibilidad que conlleva cada pasaje,  el acompañamiento que necesita la niña para hacer lugar a esa temporalidad necesaria, los padres pueden también participar y observar cada vez, como la niña agrega mundo.

Durante unos meses se produjeron encuentros  alternando el espacio entre  la niña y los padres. Ellos en ese movimiento pudieron comenzar a mirar a E en su trabajo subjetivo.  Los efectos del trabajo con los padres  anuncian un nuevo momento para E.

Se pasa a una frecuencia semanal con la niña y un encuentro mensual con los padres.

Lo niño tuvo lugar en ese encuentro entre E. y sus padres, aparece el juego, el relato, las canciones, como herramienta de intervención para acompañar a E. en su proceso de socialización.  En medio año E. ha podido equivocar todas esas observaciones que la signaban en un lugar sin retorno ligado a la estigmatización.

“La denominación es a la vez un modo de fijar una frontera y también de inculcar repetidamente una norma. Tales atribuciones o interpelaciones contribuyen a formar ese campo discursivo y el poder que orquesta, delimita y sustenta aquello que se califica como  “lo humano”. (*)

Despatologizar la infancia, para volver a pensar “lo niño”, en esa tensión entre quien lo aloja en su singularidad y el misterio que interroga a cada uno, respecto a algunos términos desplegados en cada encuentro. Abandonar lo pensado, aventurarse a pensar haciendo lugar al territorio de la ocurrencia, el asombro, el misterio.

 

Bibliografía:

Jacques Lacan. Seminario 20. Aún. (1981) Editorial Paidós. Cap. X La rata en su laberinto.

Judith Butler. Cuerpos que importan. (2002) Editorial Paidós.

Miguel Morey. Una política de la experiencia. (1998). Barcelona.

Eric Laurent.  Hay un fin de análisis para los niños. (1999) Colección Diva.  Cap. Fenómenos de superficie.

Porque te quiero, te aporreo

Autoras: Patricia Marcela Collins  – Vanesa Laura Franzese

E- mail: patriciamarcelacollins@gmail.com lic_franzese@hotmail.com

Institución: Hospital Materno Infantil “Ramón Sardá”

Área temática: Género

Resumen:

El presente trabajo dará cuenta de la experiencia de nuestra práctica clínica en la cual convergen tres variables fundamentales: las adolescencias, las violencias y los procesos de embarazo, parto y puerperio.  Hacemos hincapié en la necesidad de sensibilizar acerca de la naturalización de las modalidades violentas que se establecen en las relaciones de pareja, que tienden a aumentar en el periodo de embarazo. Con modalidad de taller, en la Sala de espera abordamos este tipo de temáticas, apostando a la prevención y promoción de la salud.

Palabras claves:Noviazgos violentos, adolescencias, embarazo, talleres de prevención y promoción de la salud.

   

Porque te quiero, te aporreo

Autoras: Patricia Marcela Collins  – Vanesa Laura Franzese.

Consideraciones Preliminares.

Según la OMS (2013), “La violencia infligida por la pareja es una de las formas más comunes de violencia contra la mujer e incluye maltrato físico, sexual o emocional y comportamientos controladores por un compañero íntimo”[i]. Es importante destacar que se manifiesta en diferentes entornos y grupos socio-económicos, religiosos y culturales.

En nuestro país contamos con la Ley 26.485/10 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que se desarrollen sus relaciones interpersonales, que constituye un marco de referencia jurídico para nuestra práctica profesional cotidiana.

Es importante señalar que cuando hablamos de violencia contra la mujer en los vínculos de pareja, estos incluyen  el matrimonio, las uniones de hecho, y las parejas o noviazgos, en relación a relaciones vigentes o finalizadas, sin ser un requisito la convivencia. Los y las adolescentes utilizan distintas denominaciones acerca de las relaciones según su grado de formalidad y compromiso, “amigovios”, “salientes”, “touch and go”, etc.

La violencia de género puede iniciarse durante el noviazgo y son muchas las adolescentes que llegan a este vínculo sin la preparación suficiente  para identificar situaciones de riesgo o signos de alarma. Se manifiesta a través de celos excesivos o patológicos, control permanente, invasión de la privacidad de la víctima, ejercicio de la violencia psicológica, física, sexual y /o económica sobre la víctima; el victimario justifica sus acciones, se muestra “protector” y manifiesta juramentos de no volver a repetir sus conductas violentas.

El problema es que si no se detiene a tiempo la violencia en el noviazgo puede progresar produciendo las consecuencias y riesgos gravísimos para la víctima. Retomando a Pedro Amor, Enrique y Miguel Á. Carrasco (2016), “la situación de máximo riesgo para la integridad de la mujer puede situarse en el momento de la separación, cuando el agresor se da cuenta que la pérdida es ya algo inevitable.”[ii]por ello, es necesaria la ayuda de la red socio – familiar y mecanismos sociales protectores para lograr terminar con vínculos violentos.

Acercándonos a nuestro cotidiano laboral:

Los procesos de embarazo, parto y puerperio en las adolescencias implican un momento de modificaciones biológicas, fisiológicas y emocionales que requieren un acompañamiento particular, que integre la valoración de los aspectos psicosociales de las usuarias.

Por tal motivo las usuarias adolescentes que asisten al hospital, ingresan a un programa de acompañamiento para las mujeres adolescentes (PROAMA) con un enfoque de trabajo interdisciplinario y enlace intersectorial, con el fin de brindar una atención que contemple la crisis vital de la gestación, el acontecimiento del nacimiento y la vivencia del puerperio, experiencias únicas e intransferibles,  a la vez que las mismas acontecen durante un periodo de la vida complejo, como lo es la adolescencia.

La “intervención oportuna” rige nuestro accionar en el trabajo cotidiano con las y los adolescentes, siendo la sala de espera un lugar “fértil” para plantear problemáticas sociales vinculadas a los derechos humanos, convirtiendo el tiempo de espera en productivo. Estas intervenciones son de bajo costo pero sumamente convenientes por la diversidad poblacional que circula en las salas de espera: personas de diferentes géneros y edades que aportan diversidad de opiniones en las discusiones.

Empoderamiento es un concepto clave para trabajar en la prevención y detección de las violencias y, específicamente, noviazgos violentos, dado que son procesos que van de lo personal a lo colectivo, desde el fortalecimiento personal hasta la posibilidad de gestionar poder.

Es sumamente pertinente sensibilizar a las usuarias que concurren al hospital, sobre estas situaciones y las posibilidades de solicitar orientación y ayuda. Desde el año 2008[iii], se llevan a cabo talleres en la sala de espera, en los cuales se dialectizan diversas temáticas, siendo una de ellas “noviazgos violentos”. Las herramientas que utilizamos para convocar la atención de las jóvenes y acompañantes son variadas. Temáticas tales como crianza sin violencia, bajo el eje de derechos, con el “Juego del semáforo” nos permite problematizar sobre mitos acerca de pautas de crianza que avalan la violencia (ej: “un chirlo a tiempo, vale más que mil palabras”), otro instrumento son frases para discutir su valor de verdadero o falso respecto a la maternidad, paternidad y el puerperio, imágenes disparadoras para desplegar aspectos acallados del  puerperio desde lo emocional y vincular, escenificaciones que se implementan para trabajar sobre la ley del parto respetado y los derechos que la misma dispone, frases incompletas, entre otros cuentos que fomentan la importancia de conocer los derechos sexuales y reproductivos.

En este trabajo presentamos un dispositivo de intervención para la promoción de la salud con modalidad de cuento que permite identificar los discursos y conductas que se comienzan a establecer en las modalidades violentas en las  relaciones de noviazgo. Este relato es de propia autoría. El cuento va acompañado con recursos gráficos que muestran los mensajes de whatsapp que recibe Juliana (la protagonista). Este estímulo que acompaña el relato hace captar la atención de las personas presentes en la sala de espera, dado que se introducen elementos que sorprenden.

Hoy ella es… Juliana [iv]

Tiene 17 años, quiere contarnos su verdad, no sabe qué hacer, se siente sin salida… ésta es su historia…
Juliana vive en zona sur, con mucho esfuerzo está intentando terminar el secundario en una escuela nocturna, y ha decidido realizar un curso de peluquería que le brindaría una salida laboral inmediata.
Hace dos meses tomó la decisión de convivir con su pareja.
Tiene tres amigas Ana, Pato y Caro, con quienes en algunas tardes entre mate y mate charlan de sus cosas, sus sueños, sus proyectos… “cosas de amigas”.
Una noche de octubre Juliana estaba en el cumple de Caro y lo conoce a “él”.  Ella no había tenido parejas que perduraban en el tiempo, porque sentía que los chicos sólo querían “eso”, sin llegar a comprometerse.
Pero él era tan distinto, simpático con toda la gente, cordial y muy atento, “demasiado” diríamos, con ella.
Se comienzan a conocer, a compartir salidas, a escribirse… Juliana sentía que estaba enamorada… Él le decía que para “cuidarla” tenía que decirle todo lo que ella haría durante el día, con quienes estaba, a veces le pedía que le envíe la ubicación por el whatsapp.
Juliana creía en su supuesto cuidado; Al principio no imaginó que esta situación se agravaría.
Cuando comenzaron a tener relaciones sexuales, si bien Juliana tomaba pastillas anticonceptivas (se las había recetado la Dra. de una salita cercana a su barrio), le pidió a él que usara preservativo… –“¿qué? ¿estás loca?”  le contestó, “vos no me querés, no me tenés confianza… mirá cómo me hacés enojar”.
Cada vez que Juliana quería reunirse con Caro, Pato o Ana, él armaba un escándalo, en el cual ella sentía culpa, porque si se iba, él le decía que “lo estaba abandonando
Le marcaba el tiempo, las horas… no permitía que Juliana pudiera decir qué sentía, qué quería… Ella comenzó a recibir mensajes de whatsapp como éstos:
–          ¿conectada a éstas horas? Si no es conmigo, con quien hablás?
–          Hacés más caso a tus amigas que a mí, nadie te va a querer tanto como yo.
–          Estás muy linda hoy, ese vestidito es muy corto, sabés que no me gusta que los demás vean lo que es mío.
Poco a poco Juliana se alejaba de todo aquello que era su mundo, sus intereses, de todo lo que le hacía sentir bien. Juliana comenzó a darse cuenta que había cosas que no le gustaban que sucedan entre él y ella. En una oportunidad quiso hablar de este tema, pero la respuesta de él fue un empujón e insultos a los gritos, diciéndole que era una desagradecida, después de todo lo que él le daba… horas después de esta discusión,  recibió un nuevo whatsapp:
–          No quería discutir y hacerte daño, vos sabés que lo que hago es porque te quiero.
Se tornaba cada vez más insoportable la situación ya que su cuidado se había transformado en una cuestión de poder y control de su vida…
Si sabía que salía con las amigas le decía:
–          No te olvides la fotito para darte el ok! Ojo con quien hablás! Mandame la ubicación…
–          Recordá que soy el único en el que podés confiar… nadie te quiere como yo
–          Por qué me clavas el visto… CONTESTAME!!!!!

Juliana empezó a pensar en la posibilidad de terminar con la relación, le escribió un mensaje en el que decía que ya la relación no daba para más… y él le contestó:
–          Si pensás dejarme, acordate que tengo unas fotitos que no te gustaría que los demás vieran…
Juliana se siente triste, sin saber qué hacer, se siente sin salida…
¿Qué podríamos decirle a Juliana?

La implementación del dispositivo nos permite:

Visibilizar junto a usuarias y acompañantes los diferentes tipos de escenas de violencia que se desarrollan en la historia.

Las usuarias logran identificar modalidades de relaciones violentas en personas de su entorno, abriendo discusión a las posibilidades de orientarlas para solicitar ayuda.

Los acompañantes varones demuestran interés  durante la lectura del cuento y su posterior discusión.

El taller concluye brindando información útil, respecto a organismos de protección de derechos de niños, niñas y adolescentes, Oficina de Violencia Doméstica, líneas telefónicas de ayuda y orientación 144/ 137.

Cada taller es un nuevo desafío…

Tenemos mucho trabajo por hacer… en tiempos donde prima el imperativo de la inmediatez y la eficacia de las intervenciones, apostamos a estas modalidades de abordajes inclusivos, de acercamiento a las usuarias y acompañantes…  generando un tiempo para compartir, reflexionar y escucharnos.

Son pequeñas intervenciones, seguramente pasan desapercibidas a nivel institucional, pero grandes encuentros entre personas, que se siguen sorprendiendo, cuando alguien aparece en escena y les dice: “muy buenos días, ¿cómo están hoy?…

 

Referencia de las citas bibliográficas:

[i] OMS (2013).Violencia infligida por la pareja, Comprender y abordar la violencia contra la mujer, Pág. 1

 

[ii]Amor, P.J., Echeburrúa, E., Carraco, M.A. (2016) Daño psicológico en las víctimas de delitos violentos, Implicaciones psicológicas y jurídicas. Doctrina Práctica. Instituto Pacífico. España, Pág. 52.

 

[iii]Franceses, Vanesa Laura. PROYECTO DE TRABAJO: “PARA QUE EL QUE ESPERE, NO DESESPERE”. Obra Inédita. DNDA. 2018.

 

[iv]Franceses, Vanesa Laura. PROYECTO DE TRABAJO: “PARA QUE EL QUE ESPERE, NO DESESPERE”. Obra Inédita. DNDA. 2018.

 

 

Bibliografía

  • Amor, P.J., Echeburrúa, E.,Carraco, M.A. (2016) Daño psicológico en las víctimas de delitos violentos, Implicaciones psicológicas y jurídicas.Doctrina Práctica. Instituto Pacífico. España. en http://www.ehu.eus/echeburua/pdfs/Da%C3%B1o%20psicol%C3%B3gico%20en%20delitos%20violentos.pdf
  • Centioni, R.(2018) Curso virtual: Noviazgos violentos en la adolescencia. Una alternativa de trabajo preventivo. Asociación Argentina de Salud Mental.
  • Organización Mundial de la Salud (2013) Violencia infligida por la pareja. Comprender y abordar la violencia contra la mujer.  http://www.who.int/reproductivehealth/topics/violence/vaw_series/es/
  • Guía de Recomendaciones para la atención integral de Adolescentes en espacios de salud amigables y de calidad. UNICEF/ SAP/ MINISTERIO DE SALUD DE LA NACIÓN
  • Franzese, Vanesa Laura. PROYECTO DE TRABAJO: “PARA QUE EL QUE ESPERE, NO DESESPERE”. Obra Inédita. DNDA. 2018.

Los síntomas, la no-memoria y el lugar del amor en la sociedad capitalista actual.

Autora: María Cristina Bacchetta.

mcbacchetta@yahoo.com

 

Habitamos una sociedad globalizada, con predominio de un modelo económico neoliberal y una comunicación masiva, manejada desde la doctrina de la posverdad[i],encargada de reproducir y sostener cierto “orden natural” donde el objeto del deseo es lo que la publicidad dice que es, algo susceptible de ser alcanzado, y su consumo instalaría una nueva forma de goce[ii].

Junto a esta no necesidad de la verdad, se fomenta la no necesidad de la memoria o la memoria como un lastre. Así el Síntoma freudiano perdería sentido, solo se trataría de la medicación apropiada. Junto al Síntoma se elimina la historia, el por qué, el recuerdo, la subjetividad, el reconocimiento del inconciente y su saber.

Es interesante ver como el neoliberalismo, bajo el manto de la modernidad, trata de borrar todo aquello que implique la trasmisión de la cultura popular, la memoria de los pueblos.

Los valores y la ética en tanto ideología parecen desaparecer en un discurso anónimo y omnipresente en el que el dinero ocupa el lugar del Ideal.  Afirma Mark Fisher “A lo largo de los últimos treinta años el realismo capitalista ha instalado con éxito una “ontología de negocios” en la que simplemente es obvio que todo en la sociedad debe administrarse como una empresa”[iii]

En esta sociedad donde pareciera que deseo es igual a consumo[iv]y el objeto está en el lugar del Ideal, ¿qué lugar tiene el padrecomo fundador del deseo? ¿Qué es lo que la figura del padre representa? Y simultáneamente, ¿cuáles son sus efectos sobre el sujeto y sobre sus síntomas?

En las sociedades pre-capitalistas, bajo otros modos de producción y de organización social, el padre era quien trasmitía e impartía un orden rígido. El padre era la ley.

En épocas de Freud, época Victoriana, se trataba de un padre regido desde una cultura donde la moral y ser digno del amor de Dios eran los ejes. El padre como sostenedor del “no” y la prohibición, y con ello del deseo. El ideal se lograba gracias al trabajo y el sacrificio. En esta sociedad del capitalismo tardío y salvaje ¿cuál es el Ideal que encarnaría el padre? No parece ser el mismo que resulta de la escucha analítica: un padre fallido, siempre en falta ante una ley imposible de satisfacer. Estamos ante otro padre: más ausente, alienado en el consumo, direccionado más desde algún goce que desde el deseo. Marcado también por el mensaje masivo, promovido desde el poder económico, que fue tomando al sujeto mismo, que les dice a los jóvenes que la completud existe, mientras les vende las drogas y los encarcela por consumirlas. Discurso hipócrita que discrimina, separa, excluye el amor, desvaloriza la historia, su trasmisión, la función paterna.[v]

En la clase de Los Nombres del Padre, Les non- dupes errent[vi], del 19 de marzo de 1974, Lacan dice “Hay algo cuya incidencia quisiera indicar. Porque se trata del sesgo de un momento que es aquel que vivimos en la historia…es muy precisamente esto: que curiosamente la pérdida de lo que se soportaría en la dimensión del amor,… a ese Nombre del Padre se sustituye una función que no es otra cosa que la del “nombrar para” [nommer á]. Ser nombrado para algo, he aquí lo que despunta en un orden que se ve efectivamente sustituir al Nombre del Padre”. Un orden social que se funda no ya sobre la función del padre que nombra, sino que estamos ante los efectos de la forclusión del Nombre del Padre, que retorna en lo Real como discurso social. Y Continua “…es el principio de la locura misma”. Discurso social que dice qué es “la normalidad” a través de un orden más del lado del número, de la estadística, que, del deseo, más ligado al imperativo de goce que a lo prohibido. “Consenso”, “normalidad” dictados desde una ciencia-mercantilizada y, podríamos decir también, sostenido y divulgado cada vez más desde los medios masivos que se han transformado en factores de poder “al servicio de”. Lo público y lo privado se fusionan naturalizando un orden que impone la multiplicidad de goces. Dice Lacan “Un orden social férreo, más feroz que el Nombre del Padre, porque su correlato no es el deseo, sino el goce”[vii].

Asimismo, podemos volver a observar que cuando el sistema capitalista se ve en peligro, algún símil de padre terrible retorna, padre más cercano al idiota, sin historia, sin razones, sin ideología; vuelven a surgir fantasmas totalitarios que se creían ya dejados atrás. La figura del nazismo, que excluye y castiga al diferente, se reactualiza en los lugares más inesperados.

 

En la experiencia clínica, y desde hace ya varios años, son cada vez más frecuentes los casos de difícil delimitación diagnóstica: ¿psicosis ordinarias?, ¿“inclasificables”?  ¿forclusiones parciales? Enfermedades “orgánicas” de un cuerpo loco, episodios de alucinación o delirio en neurosis. Bulimias y anorexias al borde de la muerte, síntomas en la piel, flagelaciones en el cuerpo, fobias sin tope[viii]. Víctimas de violencia de género y de otras violencias, de discriminación y agresión a lo diverso.

Tal vez en un momento en que pareciera que no importa la verdad, sea conveniente retornar al síntoma como lo que advierte de una verdad social, a una lectura sintomática de la sociedad, como planteaba Althusser. Tal vez la repetición de determinados síntomas, su insistencia, hablen de una verdad de la época. [ix]

Lacan en el Saber del Psicoanalista plantea, “Lo que distingue al discurso del capitalismo es esto: la Verwerfung, el rechazo, el rechazo fuera de todos los campos de lo Simbólico… ¿El rechazo de qué? De la castración…. Todo orden, todo discurso que se entronca en el capitalismo, deja de lado lo que llamaremos simplemente las cosas del amor…”. Discurso astuto, loco, que se consuma y consume, destinado a “reventar” o “destinado a pincharse”[x].

Dicho de otro modo,en el discurso capitalista lo “imposible” esta rechazado[xi], y esto afecta al Sujeto[xii]. Al mismo tiempo si el amor es lo que permite al goce condescender al deseo, ¿qué es lo que ocurre en torno a los destinos del goce cuando el amor es dejado de lado? ¿Qué es lo que ocurre con la identificación?

 

Consideramos la cura como la posibilidad de alguna separación del sujeto respecto a un goce arrasador, a partir del encuentro con los significantesde su historia. No es sin la memoria y la resignificación que el sujeto puede tomar otra posición frente a la repetición de goce. Lo mismo ocurre con la historia de los pueblos. Y a esa verdad arribamos a través de los síntomas.

Por otro lado, Lacan plantea en RSI, el síntoma ya no solo como elemento simbólico a descifrar, en su aspecto metafórico, sino como un real, goce de una escritura, que “no dice nada a nadie”, el síntoma como goce del inconsciente. Y agrega que si pensamos el síntoma como el modo en que cada uno goza de su inconsciente, en las particularidades de cada caso, el síntoma queda en el mismo lugar que lo ha puesto Marx, pero no es ya social, sino particular[xiii].

Entonces, no se trataría ya solo del síntoma como develamiento de una verdad, sino del síntoma como goce posible, un goce sin Otro, por cuenta y orden del sujeto. En este caso es que podríamos pensar la clínica como un saber hacer con el síntoma, que no desaparece pero que sí deje de ser un padecimiento recobrando su valor de identificación subjetiva.

Si pensamos estos síntomas como signados por y ante un orden social, que rechaza la falta, que deja de lado el amor, que toma al sujeto como mercancía, el no-amor del /al padre, ¿podría considerarse como una de las fallas del Nombre del Padre? Y al mismo tiempo, ¿es posible la función de corte sin amor? [xiv]

 

NOTAS

 

[i]http://internacional.elpais.com/internacional/2016/11/16/actualidad/1479316268_308549.html

http://www.elsigma.com/subjetividad-y-medios-de-comunicacion/y-en-argentina-tambien-se-consigue/13201

 

[ii]Tal vez lo más alarmante sea su efecto renegatorio. Relatos que se presentan como hechos, que construyen una realidad más real que la realidad, son el sello de un más allá de la verdad en el sentido de no importa la verdad. Sabemos que la verdad es otra, sin embargo aceptamos ese relato como “realidad”http://www.elsigma.com/subjetividad-y-medios-de-comunicacion/desmentida-y-desestimacion-en-la-epoca-de-la-pos-verdad/13195

 

[iii]Mark Fischer, Realismo Capitalista no hay alternativa? Ed. Caja Negra, 2016

[iv]Id.

[v]Para la “realidad” capitalista se trata de la expansión sin límites, de un sujeto que es objeto consumidor y consumible. Se expande diciendo que lo hace por el bien de la humanidad, pero sin control, la destruye.

[vi]J. Lacan. Seminario 21. Los no-incautos yerran-Les non-dupeserrent.

[vii]Seminario 21, Clase 10, “Les non-dupes errent” http://ecole-lacanienne.net/wp

content/uploads/2016/04/1974.03.19.pdf

[viii]En estos momentos son muchos los autores en el psicoanálisis que nos hablan de estos fenómenos. La teoría kleiniana partía de esta hipótesis: la existencia en neuroticos de núcleos psicóticos. De todos modos seguramente no es del todo lo mismo que se plantea actualmente.

[ix]“Nuestra época es la de no retroceder ante el discurso capitalista…” dice Alberto Fernández[ix], y continua, “el psicoanálisis no es una cosmovisión, ni se trata de la “revolución” del sujeto, pero si aporta a otros discursos en la medida de sostener lo irreductible de la falta, único modo de diferir la pulsión de muerte.

[x]Alberto Fernandez “marcas del analista” p. 197 Ed. Letra Viva

[xi]Jorge Aleman. El discurso capitalista según Lacan: la guerra que esta viniendo. http://www.telam.com.ar/notas/201502/94142-el-discurso-capitalista-segun-lacan-la-guerra-que-esta-viniendo.html

 

[xii]J. Lacan RSI, clase 6«Si hacemos del hombre, no ya lo que vehiculiza un futuro ideal, sino si lo determinamos por la particularidad en cada caso de su inconsciente y de la manera en que goza de él, el síntoma queda en el mismo lugar en que lo ha puesto Marx. Pero adquiere otro sentido: no es un síntoma social, es un síntoma particular. “

[xiii]En este sentido me parece interesante lo que dice Freud en la Conferencia 17 “…pero nuestro arte nos deja en la estacada respecto de los síntomas típicos…, probablemente se trate de la repetición histórica, vivenciar típico en sí mismo, común a todos los hombres” síntomas que no encuentran su sentido en la historia del sujeto; a los que el Yo se identifica. Es decir, síntomas marcados por la cultura.

[xiv]Isidoro Vegh nos habla de “padres del goce”, en Sintoma. Sinthome y Nombres del Padre. “Si de entrada está el síntoma es porque de entrada, en el Edipo, está el padre del goce. Si luego puede –no hay garantía– venir el sinthome, es porque el sinthome es un intento, a veces desesperado, de construir un límite a ese goce mortífero. El sinthome es un remedio en la falla del Edipo. Es un intento de remediar el padre del goce. El sinthome es una suplencia paterna”

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFIA

 

*Alemán Jorge (2017) El discurso capitalista según Lacan: la guerra que está viniendo. http://www.telam.com.ar/notas/201502/94142-el-discurso-capitalista-segun-lacan-la-guerra-que-esta-viniendo.html

 

*Fernández Alberto (2017)“marcas del analista” (p p. 197) Buenos Aires  Ed. Letra Viva

 

*Fischer Mark, (2016) Realismo Capitalista no hay alternativa? Buenos Aires Ed. Caja Negra

 

*Freud Sigmund [1893-1895] (1986) Estudios sobre la histeria. (pp….) Buenos Aires. Ed. Amorrortu.

*Freud Sigmund (1895) (1986)   Proyecto para neurólogos. Buenos Aires. Ed. Amorrortu

*Freud Sigmund [1916-1917](1986))Conferencias de Introducción al Psicoanálisis. Tomo 16 Parte III, Conferencia 23 Caminos de la formación de síntomas. Buenos Aires  Ed. Amorrortu

*Freud Sigmund [1916-1917] (1986) Conferencias de Introducción al psicoanálisis Tomo  17 parte III ,Conferencia 17 El sentido de los síntomas. Buenos Aires Ed. Amorrortu

 

*Lacan Jacques [1973-1974] Seminario 21 Los no-incautos yerran. Buenos Aires Ed. EFA

*Lacan Jacques  Seminario 21 Clase 10 Los no-incautos yerran-Les non-dupeserrenthttp://ecole-lacanienne.net/wpcontent/uploads/2016/04/1974.03.19.pdf

*Lacan Jacques SeminarioRSI, clase 6.

*Lacan Jaques [1971-1972] El Saber del Psicoanalista (pp 63) Ed. Versión íntegra.

DRAMATERAPIA. Mundo Psíquico, Escenarios para un Drama.

Autor: Gustavo Aruguete.

garuguete@gmail.com

En el marco del Colectivo “Teatros de la Memoria”

 

Caracterizamos  al sujeto social de nuestro tiempo como un ser saturado de información que consume un espectáculo que lo resigna a ser un observador pasivo. Aislado,  ensimismado, retraído de sus vínculos y afectivamente superficial, representa a un sujeto perdido en su lazo social, sin trama solidaria y con una posición acrítica frente a modelos culturales ajenos.

Un sujeto que habita una sociedad enferma y que enferma en ella.

Somos un colectivo de Teatro Espontáneo que propone un encuentro de Teatros de la Memoria para reconocer y reconstruir nuestra subjetividad lastimada. En el, mediante la propuesta  de técnicas lúdicas y corporales, convocamos “recortes” de nuestra memoria, a los que transformamos en historias. Historias personales, vinculares, sociales que traducidas en pequeños relatos hacen posible ser compartidas en la voz de su narrador y escuchadas por un grupo atento y conmovido.

Relatos que son transformados en propuestas teatrales y que sirven de dramaturgia para instalar un acto teatral, cuyos actores son los integrantes del grupo mismo y sus espectadores.

En el acto teatral, presentificar el pasado, espacializar el conflicto y corporizar las emociones desarrolla la escena dramatizada en diferentes versiones, modificando su comprensión y encontrando nuevos sentidos, como un acto liberador de la palabra para la re-escritura de la novela personal.

Queremos descubrir, en el tiempo perdido de la infancia un espacio de juego, de ficciones, buscando en los relatos de la memoria, a un sujeto protagonista de su propia historia.

Narrar  historias sostiene la función historizante de la memoria, en una búsqueda de sentido a lo ausente, a las pérdidas y a lo diverso. Reconstruir el pasado da significado al presente y permite proyectarse al futuro.

En cada encuentro  intentamos producir un acto contracultural, como posibilidad de construcción de una subjetividad alternativa, como rebelión a la aceptación pasiva de modelos ajenos. Pertenecer a una comunidad creativa establece la condición de posibilidad de la producción estética en contexto social.

El correr de los años y las experiencias en los “Teatros de la Memoria”, lo  definieron  como una encrucijada de caminos, entre los efectos terapéuticos, la experiencia estética y la dimensión micropolítica de su accionar comunitario.

 

Efectos terapéuticos de los Teatros de la Memoria.

 

En los encuentros de Teatros de la Memoria, el encontrar un “nosotros que escucha” como una red vincular, la transformación de una historia silenciada en un hecho estético, la recuperación de la palabra como acto liberador y la búsqueda de nuevos sentidos a los contenidos de la memoria, en un contexto de intercambio y afecto, nos indujo a investigar su potencial transformador.

Acción y palabra conforman un dispositivo para la exploración de nuevas significaciones. Desde una concepción dramática de la psicoterapia, el sujeto es grupal, conflictivo y contradictorio porque sus personajes habitan dentro de él. Cuando está con otro, sus dramáticas internas se entrelazan y en esa  interacción se da la tarea terapéutica

En los Teatros de la Memoria se dramatizan situaciones del sujeto en grupo, a través de la representación de una ausencia, del diálogo interrumpido, del vínculo con alguien que ya no está, repitiendo situaciones del pasado sin elaboración.

La dramatización le permite recordar ahora, de un modo activo, lo que en otro momento soportó pasivamente. Es la recreación de la escena donde es él mismo, pero es también la creación de una escena nueva donde el sujeto puede explorar hoy como ser “otro”.

La dramatización intenta recuperar la capacidad elaborativa que tiene el juego en el niño, a través del poder simbólico de la representación.

 

El psiquismo es un escenario, donde yo soy un personaje, en un teatro íntimo con un repertorio secreto.Mi drama interno se manifiesta en los contenidos latentes de la escena, en la otra escena, en lo no-dicho.

 

En los Teatros… cuando alguien cuenta su historia individual está dando cuenta de una novela familiar atravesada por un contexto determinado. Las escenas son producciones sostenidas en historias vividas, que hicieron marca en la subjetividad y que cargan con el estigma de la repetición.

Cuando estas historias son relatadas, se ofrecen al grupo como deslizamientos transferenciales desde el pasado del sujeto. Actualizaciones del “allá y entonces” del sujeto al “aquí y ahora” del sujeto en grupo.

Cuando se elige a los actores entre los integrantes del grupo para la escenificación, los personajes se corporizan transferencialmente en los cuerpos y las voces de los otros.

El narrador de la historia trae sus personajes del pasado para que se expresen en la representación pero fundamentalmente para que “definan” al protagonista mismo.

Trae a sus personajes pero también se trae a sí mismo. Cuando uno cuenta una historia la historia lo cuenta a uno. Uno pasa a ser un personaje de su propia historia. Y los demás personajes son puntos de vista posibles de una escena, fragmentos de una historia con múltiples interpretaciones.

 

Lo que la escena relata, más que la presencia de un personaje, es el modo de vincularse con él, reflejo de un posicionamiento repetido en su historia y que se actualiza en la dramatización. Posicionamiento subjetivo que expresa una captura transferencial.

Cuando en la representación el sujeto  se desprende de  esa captura en sus encierros, inaugura nuevos lugares para sí y para el otro, y la repetición cede lugar a la creatividad.

 

La escena es una oportunidad, porque permite un registro de la pérdida, de lo ausente. Afectos no liberados por el remordimiento, el odio o la culpa inhiben la producción del duelo porque el  diálogo con el ausente queda cristalizado y el discurso inhibido.

La dramatización reanuda el proceso de la palabra en un reencuentro con lo ausente,dando comienzo a un proceso de análisis que culmina en la producción del duelo.

La representación tiene el carácter de un acto esencial.

 

Para que la acción dramática devenga acontecimiento es preciso que cambie el orden de las cosas: que lo imaginario puesto en escena se vuelva real por los afectos puestos en juego. Un análisis diferente de su posición en la pérdida posibilita recomenzar el discurso simbólico, retomandola producción de un duelo que estaba cristalizado.

 

El grupo funciona como un espacio productor de subjetividades. El encuentro de Teatros… da la condición de posibilidad para su manifestación, su circulación y su producción.

La representación permite que la historia narrada se transforme en un “acontecimiento”, como presencia de un acto nuevo que hace marca en la subjetividad.

 

En la producción de la obra teatral se entreteje un entramado simbólico, donde la experiencia da paso a una comprensión que nos reconstituye. El drama sigue siendo el mismo pero la posibilidad de ingreso al mundo simbólico rescata al sujeto de su trama fantasmática.

 

Cuando la experiencia está atada a un sentido único y repetido, el atrapamiento sume al sujeto en la parálisis.  La representación escénica da la oportunidad de buscar sentidos inéditos, dándole sentido a lo ausente, a la pérdida y a lo diverso. Narrar historias sostiene la función histórica de la memoria.

Descubrir la propia historia transformándola en producción estética, nos posiciona críticamente frente a los modelos culturales impuestos.

Al construirse el grupo en una red creativa, uno está allí para contar una historia, otro se ofrece para representarla en sus diversas versiones y hay un tercero para escuchar a ambos. Aparece la necesidad de ligarse, la búsqueda de apuntalamiento en el otro y el deseo de pertenecer a un conjunto, como reparación de la trama social.

 

 

 

 

Bibliografía General.

 

–Mc Dougall Joyce. Los Teatros de la Mente. Tecnipublicaciones  S.A. Madrid. 1987

–Brook Peter. El Espacio Vacío. Ediciones 62  S.A. Barcelona. 1969.

— Salas Jo. Improvisando la vida real. Teatro Playback. Editorial Nordan. New York. 1993

— Käes René. El psicodrama psicoanalítico de grupo. Amorrortu Editores. Buenos Aires 2001.

–Aguiar Moisés. Teatro Da Anarquía. Papirus Editora. Campinas Brasil. 1988.

–Piglia Ricardo. Formas Breves. Temas Grupo Editorial. 1999.

–Borges Jorge Luis. Ficciones. Emecé Editores. 1996.

s de  diez años de evaluación de licencias de conducir en la GCABA

El desafío de evaluar población psico -socialmente vulnerable

Autoras:Lic. Estela M. Adra Lic. Claudia D. Mendieta 

Correos:adraestela@hotmail.com– claumen05@gmail.com

Centro de Salud Mental “A.Ameghino” – GCABA

Área Temática:“Otras áreas y Prácticas Profesionales”.                                                Resumen:

Se trabajará el recorrido del Equipo de Psicodiagnóstico en relación a la evaluación de sujetos psicosocialmente vulnerables que aspiran a la licencia de conducir. Se describirá el proceso psicodiagnóstico basado en la administración de Técnicas Proyectivas (tanto gráficas como verbales) y Técnicas psicométricas. Se definirá el concepto de psicosocialmente vulnerable, como así también  las características peculiares de su producción gráfica y verbal. Se describirá la propuesta de puntuar una serie de parámetros que se deberían tener en cuenta al momento de la evaluación de sujetos con condiciones de vulnerabilidad. También se reflexionará sobre observables prácticos de las técnicas administradas a partir de la experiencia acumulada.

 

Palabras claves: licencia de conducir – sujetos psicosocialmente vulnerables-

 

s de  diez años de evaluación de licencias de conducir en la GCABA

El desafío de evaluar población psico -socialmente vulnerable

Autoras:Lic. Estela M. Adra Lic. Claudia D. Mendieta 

Introducción.Presentación del Equipo de Psicodiagnóstico.

El Equipo de Psicodiagnóstico del Centro de Salud Mental Nº 3 A. Ameghino, surge como tal en el año 1986.   A lo largo de estos 30 años este Equipo, y esta actividad, se han ido consolidando como un área de referencia  en el sistema de salud, acompañando a la tarea, la inquietud por la formación y actualización en Psicodiagnóstico.

Actualmente se reciben las siguientes solicitudes para realizar estos estudios:

  • Derivaciones internas: para diagnóstico diferencial
  • Derivaciones del Poder Judicial: para participar en causas civiles (daños y perjuicios y familia) y en causas laborales.
  • Derivaciones de la Dirección Gral. De Educación Vial y Licencias: como segunda instancia de evaluación para los ciudadanos que ya han sido observados negativamente en el área Psicológica de dicho organismo.
  • Tramitaciones de Certificados de Discapacidad: a quienes se encuentran o no en atención en el Centro Ameghino.
  • Tramitaciones de Pensiones por Invalidez: se encuentren o no en atención en la actualidad, dado que el formulario debe ser completado sólo en      Hospitales Públicos.

 

En cada situación se aplica una Batería de test básica, siendo la más habitual: entrevistas, test de Bender, H.T.P., Persona bajo la Lluvia, test de Rotter, Cuestionario Desiderativo, Test de Wechsler y Test de Crocq. Es decir, se administran tanto técnicas psicométricas como proyectivas.

La población de consulta, en todos los casos, es adulta, siendo el corte cronológico los 18 años (en realidad, desde que se habilitó el registro a los 16 hemos evaluado a menores de 18 también). Con respecto a las condiciones sociales, las mismas son variadas, habiendo una considerable mayoría de sujetos de extracción social humilde y/o rural y/o del interior del país; así como también un número variable de ciudadanos de países limítrofes.

Licencias de conducir

Hace más de 10 años que  el centro de salud comenzó a recibir una  novedosa, importante y exigente demanda: re- evaluar a los ciudadanos que eran observados en el trámite de obtener o renovar el registro de conducir. Es decir, realizar un psicodiagnóstico con más profundidad que el screenning realizado en la DGT. Durante los primeros años la atención evaluadora de la Dirección de Licencias se focalizó en los registros profesionales. De allí que los taxistas y en menor medida remiseros, sufrieron el primer rechazo al momento de ser evaluados. La mayoría venía con el latiguillo: “yo no sé dibujar!”, “hace 30 años que manejo y nunca choqué y ahora me rebotan por un dibujito!”, o variantes de estos conceptos. Sumado a ello, al suspenderse la licencia hasta presentar  la nueva evaluación, los interesados NO podían trabajar, hecho que aumentaba la presión de los evaluadores  tanto en la rapidez de respuesta como la realidad de que un psicodiagnóstico desfavorable implicaba también la pérdida del trabajo.

La realización de los psicodiagnóstico para la DGT, incluye tanto técnicas psicométricas cómo proyectivas. Al aplicar el Psicodiagnóstico a los evaluados hubo un largo primer momento de desorientación a la hora de examinar las técnicas administradas dado que recurrentemente los aspirantes no respondían a los parámetros habituales de evaluación. Ocurrió que nos  enfrentarnos, de manera prácticamente masiva, a sujetos en los que coincidían las siguientes características de su historia vital:

  • Prolongado tiempo de conducción profesional.
  • Ausencia de accidentes de tránsito o multas de relevancia.
  • Máxima escolaridad: primaria, interrumpida o finalizada en medios rurales.
  • Estándar de vida esperable para su condición cronológica y social.
  • Ausencia de patologías psíquicas.

Y en cuanto a la batería administrada, su producción se caracterizó por:

  • Primitivismo gráfico.
  • Bajo nivel de proyección y fantasía.
  • Predominio de pensamiento concreto.

Guiándonos por los textos clásicos, y también los actualizados, sobre Técnicas Psicológicas, observamos que toda la bibliografía a la que habíamos accedido se basaba en que:

 

  1. La interpretación de las técnicas gráficas partía del supuesto de la adquisición del logro, por parte del sujeto, de una adecuada maduración viso- motora, por lo que cualquier distorsión, se encontraba dentro de las regresiones patológicas, por razones orgánicas o emocionales.
  2. La interpretación de las técnicas proyectivas, partía del supuesto de la presencia de un caudal de fantasía posible de proyectar (o de inhibir), dando por sentada la existencia de un rico universo simbólico.

 

Estas características nos llevaron a investigar de qué manera podíamos encuadrar lo hallado, sin perder ni el rigor en la evaluación ni la posibilidad de determinar si se encontraban o no en condiciones de acceder a su licencia de conducir.

Fue así que recurrimos a la definición de “población psico- socialmente vulnerable”como marco contenedor de los sujetos evaluados y que respondían a las características descriptas.

Para este trabajo se considerará el concepto de vulnerabilidad psicosocial de la siguiente manera: “La vulnerabilidad psicosocial es el grado de fragilidad psíquica que la persona tiene por haber sido desatendida en sus necesidades psicosociales básicas: seguridad afectiva, económica, protección, educación, tiempo de dedicación; como así también, comida, agua potable, trabajo y salud. La situación de vulnerabilidad se juega predominantemente frente a lo social, ya que se genera como una falla en la contención (grupal y comunitaria), al no poder garantizar el efectivo acceso a los derechos humanos fundamentales.” (Domínguez Lostaló, Juan Carlos).

La población psico- socialmente vulnerable  tensionó al Equipo respecto de los modos existentes de interpretar las técnicas psicológicas orientadas a la evaluación de la población con una positiva adquisición de los niveles de maduración esperables.

Esto nos colocó frente a la necesidad de implementar nuevos parámetros evaluativos, los cuales no invalidarían las técnicas ya probadas, sino que las enriquecerían.

Evaluación de sujetos psico -socialmente vulnerables

Cómo ya se ha definido, la vulnerabilidad psicosocial es el grado de fragilidad psíquica que la persona tiene por haber sido desatendida en sus necesidades psicosociales básicas.

Al encontrar que el nivel discursivo y de historia no condecían con la producción en las técnicas gráficas y proyectivas, vislumbramos que era  insuficiente tener en cuenta sólo estos últimos parámetros.

Así fue que, aplicando el método de las búsquedas de recurrencias y convergencias, descubrimos que en la mayoría de los casos había características recurrentes en su historia vital, con lo cual comenzamos a repensar el resultado puro de los test para comenzar a elaborar categorías que nos permitan trabajar con estos casos.

        Buscamos en la historia vital y en el discurso en especial las recurrencias que nos permitan armar dichas categorías de evaluación, entendiendo por recurrenciasa la agrupación de respuestas por la similitud, por la adición.

De esta manera, nos propusimos puntuar una serie de parámetros que deberíamos tener en cuenta al momento de la evaluación de sujetos con condiciones de vulnerabilidad.

Parámetros:

Obtenidos de la entrevista:

*Discurso: capacidad del sujeto de desplegar claridad y coherencia discursiva, así como un ajustado criterio de realidad.

*Conducta manifiesta: predisposición y actitud durante las pruebas.

*Control de los impulsos: mecanismos implementados para conseguirlo.

*Funciones yoicas superiores: grado de conservación de las mismas (atención, concentración, percepción, memoria y juicio).

Obtenidos de la anamnesis:

*Historización: capacidad del sujeto para desplegar sin dificultad los datos de su historia vital de modo ordenado, coherente e integrado.

*Estabilidad afectiva: capacidad de establecer y mantener vínculos tanto familiares como sociales, mostrando un adecuado nivel de afectividad y lazo social.

*Estabilidad laboral: capacidad del sujeto de llevar adelante sus tareas con responsabilidad y manteniendo vínculos laborales.

*Relaciones con el medio: capacidad de establecer relaciones libidinales satisfactorias con  su ambiente y con quienes lo rodean. Capacidad de desarrollar conductas adaptativas y de habilidad social.

*Proyecto Vital: capacidad de establecer un proyecto y trabajar para su consecución: establecer objetivos de acuerdo a ideales, construir ilusiones, desplegar vitalidad, sostener ambiciones de progreso.

Reflexión final:

A lo largo de todos los años que lleva este Equipo de Psicodiagnóstico desarrollando su tarea, nos hemos enfrentado a la necesidad de tener que tomar decisiones en relación a las capacidades y habilidades de sujetos, que posteriormente a la experiencia realizada, definimos como “psico- socialmente  vulnerables”.

Por esta razón puntuamos las siguientes dos preguntas como ejes de nuestro trabajo:

  1. ¿podríamos establecer otras pautas de evaluación a fin de no caer en la patologización del sujeto vulnerable?
  2. ¿podríamos establecer esas pautas a través de parámetros categorizados a los fines de poder mantener el rigor profesional?

 

 

Creemos que el haber categorizado a los sujetos como psicosocialmente -vulnerables nos permitió dar respuesta a esas preguntas permitiendo reflejar, de manera más precisa, la realidad de los evaluados.

Por último, la posibilidad que tenemos del trabajo hospitalario constante en el tiempo, numeroso en la cantidad y exigente en la respuesta  ha interpelado algunos de nuestros respaldos teóricos, lanzándonos a la necesidad de no estigmatizar a una población que de otra manera sería considerada dentro de lo patológico. Este desafío no sólo remite a ampliar algunas de las fronteras teóricas, sino que también ubica nuestra práctica hospitalaria dentro del paradigma ético del respeto por la historia, cultura y singularidad de los asistidos.

Relato contaminado, lenguaje adulto.

Recursos para silenciar la palabra de la niñez abusada

Jorge Garaventa*

Correo electrónico: jorgegaraventa@hotmail.com.ar

Área temática: Infancias y adolescencias arrasadas

Resumen

La denuncia sobre abusos sexuales contra niñas, niños y adolescentes se enfrenta en sede tribunalicia con dificultades para entender su especificidad probatoria, esto es que difícilmente haya pruebas “duras”, “objetivas” que permitan una inferencia directa de la existencia del delito.

Los especialistas insisten en que de lo que se trata es que no se contemplan las características particulares del fenómeno.

En este sentido el relato de la víctima, cuando lo hay, cobra una importancia fundamental como instancia probatoria. Acorde a ello, los abogados de los victimarios han desarrollado una estrategia de descalificación del testimonio infantil, con artilugios cuya construcción los colegas deben conocer para confrontarlo desde una perspectiva razonable. Acusar al niño o la niña de portar lenguaje adulto o un relato contaminado es uno de los recursos

Palabras claves

Abuso sexual infantil, relato contaminado, lenguaje adulto, lenguaje, desmentida.

 

Relato contaminado, lenguaje adulto.

Recursos para silenciar la palabra de la niñez abusada

Autor: Jorge Garaventa*

 

Mi padre hubiera dicho: “¿cómo puede ser que semejantes grandulones se ensañen de esta manera con un niño?”. Es que su cabeza simple y justa no habilitaría ningún resquicio para tratar de entender que “esos grandulones”, jueces, fiscales, peritos, defensores, no se alineen, no ya como lo establecen las leyes sino el sentido ético de la vida, en defender a rajatabla el Interés Superior del Niño.

No les fueron suficientes las leyendas con presunciones científicas como el “Síndrome de Alienación Parental”,  “la Inculcación Maliciosa”, la “Co construcción del Discurso” o la “Suplantación de la Memoria”. Hay recambio, y ante la maltrecha suerte de los fallidos constructos citados aparece una nueva estrella: “la Contaminación de la Palabra del Niño”. (1),  al servicio de la impunidad de los abusadores tiene un costado más dañino aún ya que se infiltra propiamente en lo que serían las campañas de prevención del abuso sexual infantil. Hasta el momento este argumento habitaba  en las fundamentaciones periciales y en los fallos. El niño, dicen quienes lo aplican, no habla por sí mismo sino que es portador de lo que ha escuchado. No hay una inculcación maliciosa, no se han llenado con relatos, lagunas de la memoria ni se ha alienado su personalidad como en el SAP. Hasta se puede suponer buena voluntad en quienes “contaminan” su palabra. La angustia adulta los lleva a interrogar al niño sobre lo ocurrido, a intentar profundizar sobre lo acontecido, a poner palabras en aquello para lo que el niño aún no las tiene, y hasta angustiarse por la angustia de los hijos. Todo eso dicen los difusores del nuevo invento, ensucia la palabra del niño por lo tanto, no hay que preguntar, no hay que decir, no hay que abrazar demasiado, nada que le dé una dimensión distinta. Si un niño ha denunciado abuso en su familia, hay que ser práctico y distante. El paso siguiente será el especialista, que advertido de los peligros de la contaminación, tendrá la suficiente abstinencia y pondrá todos los test y juguetes entre el niño y él, porque…”que catástrofe si algo sugiere y le da el sentido exacto a lo que el niño ha sufrido”…porque se sabe, los representantes de la ley y del discurso puro indagarán, entonces sí, todo lo que sea necesario…y pobres del niño, la niña, la madre, el padre, la psicóloga o el psicólogo si llega a aparecer la esperada respuesta: “me lo dijo”, pero peor aún si por lo que fuere se advierte en los dichos del niño alguna huella que indique “que lo ha hablado con algún adulto”

La receta es dejar a la víctima en la más absoluta soledad una vez que logra pedir ayuda sobre el horroroso drama padecido…si sobrevive, recién ahí su palabra cobrará valor ante todos esos grandulones…y no necesariamente.

Ironías aparte, lo hemos dicho muchas veces. Cuando un niño o una niña revelan haber sido sometidos sexualmente por un adulto, rara vez ese momento, lejos de lo esperado, se constituye en el fin de sus padecimientos, sino precisamente lo contrario. Los fallos suelen ser un desfile insólito de conclusiones que solo encuentran asidero y razón en la decisión de los jueces de hacer caso omiso a las evidencias que encandilan.

Así podemos encontrarnos con sentencias  como la del caso Melo Pacheco donde un profesor de educación física, acusado por veintidós testimonios de niños y niñas, es absuelto porque según los jueces, la angustia de una madre que supuso que su hijo pudo haber sido abusado, fue contagiando al resto y generando una conmoción histérica que se traslado a estos. Esta sería la razón de los treinta y nueve! testimonios de los cuales, los peritos encontraron veracidad y fundamentos en al menos veintidós de ellos. (2)

Piombo y Sall Llarguesson quienes redujeron la condena a un pedófilo por dos razones absolutamente tenebrosas. Primero porque el abusador no había iniciado al niño sino que este ya había sido abusado y estaba acostumbrado a ello; luego,  por sus evidentes tendencias homosexuales. Los fallos como los citados son el cierre, el fileteo de todo un proceso de denigración de la palabra del niño. Pero todo el camino que desemboca en la impunidad está sembrado de hostilidades.

El abuso crea cultura y la cultura hace escuela. La principal aliada de la cultura abusadora es la defensa corporativa.

El abuso sexual infantil intrafamiliar es, según estadísticas judiciales, el más frecuente y denunciado. Le siguen, en importancia y ocurrencia los perpetrados en instituciones educativas, fundamentalmente jardines de infantes y escuelas primarias. Y son precisamente estos escenarios en los que la mentada defensa corporativa recrea su máxima expresión.

De  la mano de la “desmentida”, ese mecanismo psico- social que lleva a no ver aquello impensable, increíble, o muy angustiante que ocurre ante nuestros ojos, se organizan movidas públicas de solidaridad con los supuestos abusadores, a la vez que se demoniza a la madre y la relación con su hijo. Quienes tienen la responsabilidad social de tutelar y educar, abusan. Quienes deberían proteger ante tamaño despropósito finalmente denigran y dejan a la víctima en el más solitario de los marasmos afectivos.

Vale una aclaración antes de continuar.  La mayoría de los abusos sexuales son perpetrados por hombres, lo cual no implica desconocer la presencia de mujeres abusadoras aunque en una porción estadística muy pequeña.

Por otro lado, que se denuncie este tipo de delitos en escuelas y jardines de infantes no implica desconocer la tarea responsable de la mayoría de los docentes, muchos de los cuales no vacilan en proceder de acuerdo a lo que las legislaciones vigentes, pero sobre todo las éticas les indica.

La defensa corporativa es una realidad cotidiana que se recuesta en otro mito: el crecimiento de las falsas denuncias. Para llegar a esta conclusión se manipulan los datos aglutinando las falsas denuncias que no superan el 2%, con las denuncias no consustanciadas que son aquellas que a la mirada de los Jueces no han logrado reunir pruebas suficientes. Los números fríos para quien desconoce el embrión de las estadísticas, en amalgama con la imposibilidad de asimilar que alguien que transita lo cotidiano a nuestro lado pueda ser un abusador, hacen el resto.

El niño nace en absoluta indefensión y dependencia. Su  supervivencia dependerá exclusivamente de los adultos responsables y su capacidad y predisposición para brindarle herramientas vitales.Estos irán “prestando” pies, manos y soporte para que finalmente pueda pararse, sostenerse, caminar; andar por el mundo.

Paralelamente, va haciendo su ingreso al universo simbólico, el plus de la cultura al que se accede a través del lenguaje. Serán los adultos significativos quienes irán dotando de sentido a los sonidos que luego serán las palabras. No hay lenguaje ni vocabulario posible si no es a través del otro. Se le van prestando las palabras. La clínica es testigo de lo que ocurre cuando el estímulo amoroso está ausente en esta etapa crucial. No hay maduración sin el otro, no hay crecimiento sin el otro. No hay lenguaje sin el otro.

¿Cómo fue que este acto de amor pasó a ser manipulación? ¿Cómo es que la buena palabra pasó a ser mala? ¿Cómo fue que al acto de asistir al niño para que venza el miedo y hable de sus angustias y sus padeceres devino contaminación? ¿Cuándo fue que el acto fundante de la comunicación humana pasó a ser delictuoso? ¿Por qué ocurrió que esos grandulones, jueces, fiscales, abogados se ensañaron tan salvajemente con las palabras de los niños que revelan abuso sexual?

Un día, algo de lo privado dejó de serlo. El puertas adentro dejó de ser dominio patriarcal para convertirse en interés público, y el interés devino  “Interés Superior del Niño”. Y las madres se hicieron difusoras de la palabra de sus hijos e hijas. Y empezó a quedar claro que el hogar no es necesariamente el lugar más seguro para la niñez.

No tardamos en ver que la escuela y la Iglesia también eran a menudo,  escenarios del brutal sometimiento sexual de los niños.

El resto es una historia cotidiana que nos lega una existencia agria y cuya visibilización en aumento no garantiza nada.

La palabra “contaminada” es la última producción de una cruzada contra la niñez que no cesa en su creatividad.

 

Referencias

1) Garaventa, Jorge. Análisis Crítico del Síndrome de Alienación Parental y otras Co Construcciones- – http://www.jorgegaraventa.com.ar/sindrome_alienacion_parental.htm

2) Garaventa, Jorge. La Conspiración de los Gnomos-diario Página 12- 2006 https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/subnotas/3012-297-2006-11-17.html

 

* Psicólogo- UBA. Diplomado en Prevención y Tratamiento de la Violencia- UBP

jorgegaraventa@hotmail.com.ar

    La Asociación de Psicólogos de Buenos Aires, fundada el 10 de Noviembre de 1962, es una entidad gremial profesional que nuclea a los graduados en psicología de universidades nacionales o privadas del país reconocidas por el estado que ejercen su actividad en la ciudad de Buenos Aires.

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